El Príncipe Inquieto y la Diosa de Lirio - Capítulo 8

Era la mañana del siguiente día, los rayos del sol atravesaban la ventana y despertaron al pequeño Lawrence, quien notó que a su lado ya no se encontraba su mejor amigo, se molestó un poco pues el otro nunca se dignaba a despertarlo en ninguna ocasión; se levantó y alistó, estaba seguro que Rin ya estaba en la sala, el comedor o incluso en el patio, que ese niño no se quedaba ni un segundo quieto en algún lugar, cuando bajó, efectivamente pudo ver a Rin y a los demás sentados al comedor para tomar el desayuno.
—Buenos días a todos.
—Buenos días Lawrence.
—¡Buenos días Laus!
—Hola hijo, ya iba a despertarte, que ya es hora del almuerzo.
—Lo siento.
Lawrence también tomo asiento y todos comenzaron a desayunar, el ambiente en ese comedor era realmente agradable, se sentía como si todos fueran una sola familia, los Hudson comenzaron a bromear con Bennette, al profesor aun no le gustaba la manera de ser de estos pero ya se estaba acostumbrando poco a poco, Lawrence y Rin hablaban en voz baja para no interrumpir la conversación de los adultos, el peliazul miraba conmovido la feliz escena y tomó la mano de Rin.
—¿?
—¿No sería maravilloso que todos los días fueran así?
—Sí.
Le responde Rin con una gran sonrisa a la vez que sujeta la mano de su amigo con más fuerza, sus pensamientos no eran otros más que agradecimientos, agradecía tener a un amigo como Lawrence, la oportunidad de cambio que le dio la diosa, que su padrastro se esfuerce en ser un buen padre, definitivamente quería más días como los de su pasado, cuando sus padres vivían, sus padres ya no estaban con él, pero una escena similar a las que tenía se desplegaba ante sus ojos una vez más, con una nueva familia, para el niño, era un nuevo comienzo.
—Jhon, ¿Quieres hacer tú el anuncio?
—¿Eh?
—Ya sabes, lo que me dijiste anoche.
—¿Qué es? Hablamos de muchas cosas anoche.
—Hombre, pero si tú ni hablaste nada.
—…
Norman y Bennette parece que no solo se han vuelto amigos, sino el nuevo dúo cómico de Pueblo Midori, ante la divertida escena los demás espectadores comenzaron a reír por lo bajo, a la vez que tenían intriga ante el anuncio del que hablaba Norman.
—Ya sabes, lo de Celes.
—¡Ah! … ¿Es necesario?
—¡Pues claro! Seguro no se lo has dicho a Rin.
—Creo recordar que ya lo hice…
—…
—Jajajaja… Querido, parece que tú y el profesor Bennette se llevan muy bien.
—Es que no quiere hablar.
—…
Rin, el más impaciente de toda la mesa, dio pequeños jaloncitos a la bata de su padrastro, el cual inmediatamente lo miró con curiosidad.
—Papá, ¿Qué es ese anuncio?
—Oh… Es sobre nuestro viaje a Celes.
—¿Aun vamos a ir allí?
—S-Sí… El lugar donde trabajo es cerca de Celes, no puedo dejarte solo aquí…
Rin le comienza a hacer pucheros a su padrastro, en vista de que no funcionan intenta comenzar a llorar, Bennette no quería que comenzara a llorar en medio del desayuno así que intento hacer una tregua.
—P-Pero no nos iremos de inmediato… Entiendo que este pueblo significa mucho para ti… Esperaré una semana, nos iremos dentro de una semana…
—Uhm…
Rin no se quería ir del pueblo, el trato de Bennette no le convenció para nada, pero pensándolo detenidamente, su padrastro aún tenía que continuar con su trabajo, antes estaba su madre para cuidarlo y esperarlo en casa, pero ahora nadie estaría en ella, no podían abusar de la amabilidad de los Hudson para siempre, así que la decisión más obvia sería ir con su padrastro a vivir cerca de Celes. Norman, al ver que la tristeza invadía al pequeño rubio, decide ayudar a Bennette a tratar con él.
—Rin, Ciudad Celes no está muy lejos de aquí, tú y Lawrence aún pueden verse, visitarse de vez en cuando; recuerda que ahora tienes que apoyar en todo a Jhon.
—…
Norman le regala su clásica sonrisa a Rin, con la cual lo convence de aceptar el trato de su padrastro.
—¡Está bien! ¡Papá, te apoyaré en todo lo que pueda! ¡Quiero que estés orgulloso de mí!
—…S-Sí… Gracias Rin.
—¡Aprovechemos esta semana!
Bennette quedó sorprendido por la facilidad en que Norman había convencido al niño, solo esperaba que no necesitara del “don de Norman” más adelante para educar al pequeño. Después de la conversación del desayuno, todos ayudaron a limpiar la mesa y los platos, Bennette y Rin se despedían, iban a pasar el resto del día en la casa Portrait; ambas familias estaban en el patio para terminar la conversación; en eso Rin recordó algo muy importante que tenía que hacer y salió disparado hacia su propia casa, gritando que volvía en un momento, su padrastro no pudo reaccionar a tiempo y solo se disculpó por el comportamiento del rubio, a lo cual los Hudson no tomaron seria importancia pues ya sabían cómo era el amigo de su hijo; Lawrence al ver la actitud de Rin, recordó que habían hecho una promesa, ver el futuro de los cofres, así que se disculpó y subió a su habitación para hacer lo mismo que Rin.
—Estos niños… Jhon, debes tener mucha paciencia con Rin.
—S-Sí… Ya lo veo…
Mientras los adultos seguían hablando de otras cosas, Rin y Lawrence se disponían a mirar de nuevo el cofrecito que contenía su futuro a diez años, para confirmar si algo había cambiado. En su habitación, Rin buscó el cofre y una vez en sus manos procedió a abrirlo, el cofre no se veía nada especial, simplemente era una cajita de madera común y corriente, pero en cuanto se abrió dejó salir una luz brillante, parecida a la que emanaba de la diosa, y al igual que en el juicio de Bennette, la luz tomó forma de pantalla y comenzaba a mostrar imágenes, lo primero que apareció ante Rin ya lo había visto, su futuro no había cambiado, era su propia boda, en diez años se casaría con la persona que más ama; pensando en que la escena terminaba estaba por cerrar el cofre, pero se detuvo en cuanto notó que habían más imágenes, el futuro anterior no había cambiado, pero había otro que era nuevo, en el se veía a si mismo pintando cuadros, además de casarse sería un artista famoso; terminando la escena, la luz que emitía el cofre desapareció, Rin cerró el cofre y lo guardó, de inmediato corrió de nuevo a la casa de Lawrence para comunicarle lo que había visto. Cuando salió al patio se encontró con su padrastro quien ya estaba regresando de la casa de los Hudson.
—¡Rin! ¿Qué fue lo de antes?
—¿?
—No debes salir corriendo así porque sí.
—Lo siento papá, pero tengo que hablar con Lawrence, ¡Vuelvo! —Y de nuevo salió corriendo.
—Ri…n
Estaba claro que el niño ya no le hacía tanto caso como antes, sin embargo dejó pasar el comportamiento del rubio, si así era su personalidad no tenía caso reprimirlo, continuó su camino y entró a casa; mientras que Rin tocaba la puerta de la casa de Lawrence con desesperación, por fin abrieron y Rin pudo ver a la madre de su amigo, pidió permiso para entrar y siguió su carrera hacia el cuarto de Lawrence, el cual abrió sin aviso.
—¡Laus!
—¡Rin!
—¿Ya revisaste tu cofre?
—S-Sí…
—¿Y?
—Sigue igual, no ha cambiado. —Le da una sonrisa de alivio. —¿Y el tuyo? Supongo que tampoco cambió.
—No, no ha cambiado, ¡Pero adivina qué!
—¿?
—¡Apareció otro!
—¡! ¿Otro?
—¡Sí!
—¿Entonces pueden aparecer más?
—Parece que sí… Además de la boda, seré un famoso pintor en el futuro.
—¿Un pintor? ¿Tú?
—¡Sí! Debe ser porque hace unos días el profesor me ha dicho que me ensañará a pintar cuadros.
—Vaya, ¿El señor Bennette sabe pintar?
—Sí, nos retrató a Luna y a mí, ¿Quieres ver?
—¡Sí!
—¡Vamos!
El rubio salió disparado de nuevo jalando de la mano a su amigo por toda su casa hasta la salida.
—¡Señora! ¡Me llevo a Lawrence, volvemos!
—¡Rin! ¡Nooooo!
La señora Hudson los despidió con una sonrisa al ver que ambos, principalmente Rin, se comportaban como siempre. El rubio entró a su casa jalando a su mareado amigo dentro.
—¡Papá!
El niño estaba buscando a su padrastro que no lo veía por la sala, a los pocos minutos bajó del segundo piso ante el llamado de su hijastro.
—¿Rin? Ah, y Lawrence también.
—Hola señor Bennette, disculpe la intromisión…
El profesor casi llora ante los buenos modales del niño de los Hudson, si solo Rin se comportara igual, o incluso sus padres, sería el “paraíso” para él, sin embargo él es padrastro de Rin así que no se puede hacer más.
—Descuida Lawrence, ésta es tu casa también, puedes entrar y salir cuando desees.
—M-Muchas gracias.
El niño de cabellos azules se sonrojó ante las palabras de aquel hombre, estaba sorprendido pues el temible y terrible padrastro de Rin había cambiado totalmente, Lawrence se sentía como el profesor, a su alrededor no había gente demasiado considerada con los demás y eran un tanto groseros; a Lawrence le agradaba el nuevo padrastro de Rin, el cual por cierto ya los estaba mirando de una forma sospechosa, al rubio no le gustaban las formalidades.
—¡Papá! Lawrence quiere ver la pintura que hiciste en el lago Lirio.
—Ah, la pintura… Está en el pequeño estudio de arriba.
Diciendo esto dio paso a los niños para subir por las escaleras y entrar a dicho estudio, ya en la habitación comenzaron a buscar la pintura, la cual no tardaron en encontrar.
—¿Esto lo hizo el señor Bennette? ¡Es hermoso!
—Sí, él la hizo y yo también podré hacer cosas como éstas ¡y me volveré famoso!
—Me cuesta imaginarte haciendo algo que necesita de mucha paciencia.
—¡Que va! Cuando me lo propongo puedo hacer cualquier cosa.
—¿? De seguro harás garabatos y lo tomarán por arte abstracto.
—¿Qué?
Lawrence comenzó a reír por la reacción del rubio, Rin de verdad quería pintar tan bien como lo hacía su padrastro, comenzó a hacer sus pucheros.
—No te burles…
—L-Lo siento… Si el futuro dice que serás un pintor famoso, lo serás.
—¡! Sí.
Ambos niños compartieron sonrisas y bajaron a la primer planta de la casa para despedirse, en cierta forma, Rin estaba emocionado por lo que harían en su última semana en el pueblo, quería aprovechar el máximo de todos los días, así que inmediatamente después de que su amigo se marchó comenzó a hacer el itinerario de la próxima semana con un montón de actividades en conjunto con los Hudson, pidió opinión a Bennette porque obviamente él también estaba incluido en las múltiples actividades que planeaba el niño, el profesor tuvo que decir “no” a ciertas cosas y arreglar otras para que fuera una semana agradable para todos, también había que pedir opinión a los Hudson sobre qué actividades querían realizar, y como pensó el profesor, los Hudson accedieron a todas con la misma sonrisa de siempre; desde picnics, deportes varios, acampar cerca del bosque, juegos de mesa y más, pasaron su última semana en Pueblo Midori. El último día de la semana lo reservaron para descansar y pasar un día de padre e hijo empacando todo lo que llevarían a su nuevo hogar, no eran muchas cosas así que terminaron rápido, pensaban salir a la madrugada del siguiente día, así que ambos se durmieron temprano para comenzar de nuevo su viaje.
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El Príncipe Inquieto y la Diosa de Lirio - Capítulo 7

Rin y Bennette recorrieron todo el camino hasta la casa vecina a la suya, los Hudson los habían invitado a cenar como un gesto de apoyo y para animar a ambos, Rin iba al lado de su amigo hablando en voz baja con él, mientras Bennette avanzaba en silencia al lado de los padres de Lawrence; por fin llegaron y Norman los hizo pasar.

—Bienvenidos a nuestro hogar, Rin ya lo conoce, pero es la primera vez que usted entra ¿Verdad?
—Ah… Así es, con su permiso.
—No es necesario que sea tan formal con nosotros, tomen asiento en el comedor, en un momento cenaremos.
Norman y su esposa fueron a la cocina a preparar la cena, mientras que Rin, Lawrence y Bennette se sentaron a la mesa, se escuchaba a la perfección todo lo que los Hudson hacían en la cocina, pues el silencio en aquella mesa era profundo, los niños dejaron de hablar, aun sentían cierto temor ante la presencia del profesor, Bennette también estaba bastante incomodo en la mesa, los Hudson le incomodaban y los niños por igual, no tenía ni idea de que hacer o de que hablar; Rin quería romper el molesto silencio, reflexionó en todo lo que había pasado, si el profesor y él iban a ser ahora una familia de verdad, habría que hacer cambios, Rin quería recuperar la confianza en sí mismo también, así que se armó de valor e inició una conversación con su padrastro.
—¿Desde cuándo eres amigo del papá de Lawrence?
—¡!
La pregunta del pequeño lo tomó por sorpresa, sin embargo estaba aliviado pues la tensión y el silencio se romperían, “¿Desde cuándo eres amigo del papá de Lawrence?”, cuando repasó la pregunta para responder se molestó, le pareció bastante entrometida la forma en que Norman había hecho contacto con él, se le vino a la mente una relación de odio-amor, no le agradaba del todo pero el sujeto no era una mala persona, ¡Eso es!, le parecía una buena persona pero quería estar lejos de él, lo más que pudiera, no soportaba tanta amabilidad de un tipo que prácticamente era un desconocido para él, odiaba que fuera tan fraternal con todos; sin embargo dejó de lado sus malos pensamientos y respondió de forma directa a la pregunta de su hijastro.
—Desde hace unas horas…
—¿¡!?
—¿Hace unas horas? —Lawrence también tenía curiosidad por el trato tan cercano que tenían sus padres con el profesor, sabe que sus padres son demasiado amables e incluso un poco molestos pero, hacerse amigo del profesor de un momento a otro ha sido una hazaña para el pequeño.
—Sí, tu padre se me acercó, estaba preocupado por Rin.
Al escuchar eso, el rubio se sonrojó, el padre de su mejor amigo siempre ha sido muy amable con él, a diferencia de la mayoría de los adultos con los que había tenido contacto en su vida, para Rin, Norman ha sido un segundo padre, él lo admiraba y quería mucho; el saber que su padrastro y Norman ahora son amigos le llenaba de gozo el corazón.
—¡Genial! ¡Norman y tú son amigos! Como Lawrence y yo.
—¿No es genial Rin?
—¡Sí!
—… Y-Yo…
Ambos niños estaban felices de que sus familias se llevaran bien, ya que ayudaría a que siguieran siendo amigos y poder frecuentarse como normalmente lo harían, Bennette por otra parte, no estaba tan “alegre” como los niños, sin embargo sonrió ante la tierna escena, Norman no era un mal sujeto, así que podría tratar de soportarlo; aunque sus pensamientos se turbaron por una voz familiar.
—¡Jhon! ¡Niños! La cena está lista.
Norman y su esposa se dedicaron a servir la cena a los invitados y a su hijo, un pedazo de carne cocinado perfectamente, sopa, ensalada y pan, todo se veía realmente exquisito, los ojos de Rin y Bennette habían quedado prendados ante tan hermosa cena, eso añadido a que no habían comido nada; Norman al ver la expresión en sus rostros simplemente sonrió, había cumplido su cometido, y tanto él como su esposa se sentaron a la mesa a cenar con los otros.
—Adelante.
—¡Gracias por la comida!
Dijeron al unísono todos los presentes e inmediatamente después Rin y Bennette comenzaron a comer apresuradamente pues tenían ya demasiada hambre, Lawrence y sus padres comieron de forma tranquila.
—Jhon, Rin, pueden venir a cenar cuando gusten.
—Está bien, gracias… Norman.
Norman no ha hecho caso a la petición de no llamarlo por su nombre, pero ya no le daba importancia, después de todo “Jhon” sonaba más amistoso y menos agresivo.
—Y bien, ¿Qué tal?
—¡La cena está riquísima! ¡Como siempre!
—Está deliciosa, gracias por la invitación.
Norman se regocijó ante las respuestas de sus invitados. Pasaron un rato agradable con los Hudson y al término de la cena, todos ayudaron a limpiar la mesa y los platos, la madre de Lawrence se acercó a Bennette para hacerle una oferta.
—¿Por qué no se quedan?
—¿Eh?
—A Rin le gusta quedarse en casa con Lawrence… Además, es mejor que esté rodeado de más personas, estar solo no le vendría bien, después de la pérdida de su madre, creo que estar rodeado de personas amadas le ayudará a sobreponerse más rápido de la situación en la que está.
—Entiendo, gracias, entonces dejo a Rin a su cuidado.
—Pero que dice, también hay espacio para usted.
—¡! ¿Quieren que yo también me quede?
—Pues claro, es su padre después de todo, Rin está mejor si sabe que su padre también duerme cerca.
—¿No es mucha molestia?
—Para nada, no es molestia, queremos ayudar de verdad al pequeño Rin.
—Gracias, entonces acepto su oferta.
La madre de Lawrence alistó a los niños para que se fueran a dormir, Rin estaba muy contento de saber que se quedaría a dormir en casa de su amigo, su habitación estaba subiendo las escaleras, los dos niños emocionados se metieron a la cama, Rin se ocultó debajo de la sábana.

—¿Rin?
El rubio seguía bajo la sábana, rodando en la cama.
—Encuéntrame si puedes.
—No voy a jugar a eso…
Ante la negativa de su amigo se detuvo y salió de su escondite.
—Siempre eres así… Aburrido… Uhm…
—¿Estás bien?
—Estoy un poco cansado, han pasado muchas cosas.
Empezaron a hablar, Rin miraba al techo y Lawrence al rubio.
—El cambio de tu padrastro y la visita de la diosa… Es increíble…
—Lawrence, ¿El futuro de tu cofre no ha cambiado?
—¿Eh? … Pues no, no lo he revisado en estos días que te fuiste, pero la última vez que lo revisé estaba igual.
—¡Veámoslo!
—¡N-No!
—¿Por qué no? Si es el mismo futuro que el mío.
—¡P-P-Pero! Es mío… No quiero que lo veas… Además, ¿Por qué quieres ver el mío? Tendrías que ver el tuyo…
—Lo sé… Pero nuestro futuro está ligado, quería saber si algo había cambiado.
—Uhm…
—¡Ya sé! Mañana en la mañana, cuando yo regrese a mi casa, revisaremos nuestros cofres, ¡Y si hay algún cambio avisaremos al otro de inmediato!
—¿De inmediato?
—Así es, es muy importante.
—Está bien… Aunque no creo que haya cambio… Es cierto que la diosa te visitó y que ahora tu padrastro es bueno, pero no ha ocurrido nada entre nosotros.
—Pero si me hubieran llevado más lejos, puede que ya nunca te pudiera visitar.
—Pero en el destino donde tu padrastro era malo el futuro no cambió, desde que nos dieron el cofre hemos visto lo mismo…
—Ah… Es cierto… —El niño se llevó las manos a la cabeza. —Esto de las líneas de tiempo, destinos, futuros es muy confuso… ¡No entiendo nada!
—Uhm… Es muy complicado… Revisaré mi cofre mañana por la mañana, Rin.
El rubio miró a su amigo con una tierna sonrisa, Lawrence es un buen amigo en el cual puede confiar, a pesar de no haber iniciado bien su amistad, el paso del tiempo los llevó a donde están actualmente.
—Gracias Laus… Oye Laus, ¿Se puede amar mucho a varias personas?
—¿Uhm? ¿A qué te refieres?
—Uhm… No sé… No sé cómo explicarlo… La diosa…
—¿La diosa?
—La extraño mucho, de verdad quería que se quedara conmigo.
—¿Te gusta?
El peliazul le lanzó la pregunta sin más, preocupado por su respuesta.
—¿? ¿Cómo se siente cuando te gusta alguien?
—Pues… Quieres mucho a esa persona, la extrañas y quieres que esté a tu lado para siempre… O eso creo…
—Uhm… Pero eso siento con muchas personas… Incluso contigo, te quiero mucho y quiero que estemos juntos siempre, también te extraño cuando me voy lejos… Pero creo que es diferente.
—¿Es diferente? ¿Cómo?
—Uhm… Pues no sé… Es algo… Además no pude devolverle el favor, quisiera hacer algo por ella, no puedo hacer magia, pero quiero volverla a ver para agradecerle… ¿Gustar y amar son cosas diferentes?
—Uhm…
Lawrence ya no sabía cómo responder a las preguntas de su amigo, pero trató de hacer lo mejor que pudo.
—Se puede amar a muchas personas, pero papá siempre dice que habrá una sola persona a la que amarás aún más, creo que esa persona es la que te gusta…
—¡Oh! ¿Y después te casas con esa persona?
—¿E-Eh? … Pues creo que sí… El matrimonio es la unión de dos personas que se aman y se gustan mucho.
—Te casas con esa persona y ambos tienen que estar por siempre juntos ¿Verdad? Mis padres ahora estarán por siempre juntos, estar por siempre al lado de la persona que más amas debe ser genial, ¿No crees?
—Sí.
Ambos niños cruzaron miradas y se acomodaron en la cama para dormir, después de todo lo sucedido y tanta charla ya tenían sueño. En otra parte de la casa también había otra conversación, Norman le había pedido al profesor salir al patio de la casa para hablar, ambos cubiertos por el cielo estrellado de esa noche tan pacifica en el pueblo.

—¿No son hermosas?
—¿?
—Las estrellas, en las grandes ciudades no se pueden ver bien… Me gusta mucho este pueblo, pero mi trabajo es cerca de una ciudad de la frontera, aun así trato de visitar mi hogar para ver a mi hijo y esposa.
—Ya veo.
—¿Y tú? Sabemos que eres un gran investigador, pero nada más.
—Pues eso… No hay mucho que contar.
—¿Es que no me quieres decir? No seas tímido.
—No soy tímido.
—Solo que a mí no me debería importar tu vida, ¿Es eso?
El profesor hizo una pausa y miró desconcertado al padre de Lawrence, en efecto, no quería dar explicaciones a Norman de nada, de hecho, se sentía muy incómodo al ser interrogado de esa forma por un extraño, pero aun así no quería dar una mala impresión, se supone que haría un cambio, por el bien de Rin y por su propio desarrollo también.
—N-No… Es que te conozco de apenas unas horas atrás.
—¡Entonces sí eres tímido!
El profesor lo miró compadeciéndolo, “éste hombre no tiene remedio”, se resignó y le siguió la corriente.
—Pues… Supongo…
—Rin es buen chico, no lo regañes tanto de ahora en adelante… A menos que se porte mal obviamente, pero no seas tan duro con él, ha sufrido mucho.
—Lo sé.
—Rin y mi hijo son amigos desde la infancia, al inicio discutíamos mucho con él y su madre, Rin era bastante hiperactivo y gustaba de golpear a los demás.
—¡!
—Ya sea jugando o enojado, le pegaba mucho a mi hijo, Lawrence es algo tímido y no respondía a los ataques de Rin, sin embargo, cuando no había golpes de por medio se llevaban muy bien, era algo extraño; así que le dimos otra oportunidad a Rin, sabíamos que era muy marginado por todos por ser rubio y además hijo de un extranjero; nosotros también somos extranjeros, venimos del otro continente, pero Lawrence nació aquí, además no somos rubios así que a nosotros no nos tratan mal; pero Rin y Lawrence cambiaron, se fueron de viaje hace unos meses y quien sabe que pasó que ahora ya no se llevan mal y Rin ya no le pega más a mi hijo, ya no le pegaba tan seguido pero ahora esa agresividad se ha ido.
Después de toda esa explicación, Bennette se sintió en la necesidad de decir algo también, suponía que lo que sea estaba bien, para que Norman no lo presionara más después de todo lo que le había contado.
—Yo trabajo para la corporación Miyamoto, en el campo de la energía principalmente, hace no mucho tiempo me han asignado a un laboratorio cerca de la Ciudad Celes, donde me dirigía con Rin…
—Ya veo… ¿Piensan mudarse a Celes?
—Sí.
—Esas son malas noticias… Aunque si es en Celes, esa ciudad queda cerca de aquí también, además, a mi hijo y a Rin les construí una casa del árbol en el paso entre Celes y Lirio.
—Vaya. —No se notaba tan sorprendido porque ya había escuchado de Rin sobre esa casa del árbol.
—Jhon, no dudes en pedir auxilio si pasa algo con Rin, además puedes preguntarme lo que sea en que tengas dudas, para que cuidar de Rin no sea tan nuevo.
—Gracias.
Bennette iba a dar por terminada la conversación cuando se detuvo a pensar si deseaba alguna información extra, algo, o mejor dicho alguien, atravesó su mente de inmediato.
—¡Ah! … El padre de Rin, ¿Cómo era el padre de Rin?
—¿Su padre? Pues era rubio.
—…
Bennette se quedó prácticamente mudo al escuchar tal tontería, desde hace ya varias horas que no soportaba a Norman, pero aquello fue la gota que derramó el vaso, nunca en su vida había tenido tantas ganas de golpear a alguien con todas sus fuerzas, imaginó la escena en su cabeza únicamente, pues no podía golpear así porque sí al padre de Lawrence, mucho menos después de lo amable que había sido su familia con ellos, sin embargo seguía en trance pues no sabía ni que contestar.
—M-Me refiero a…
Norman dio una sonora carcajada al ver a un profesor desconectado de la realidad, la reacción de Bennette le ha hecho bastante gracia, molestar al profesor se había vuelto el nuevo pasatiempo favorito de Norman.
—¡Jajajajaja! Sí, sí… Ya sé a qué te refieres. Como era el padre de Rin como persona, ¿Verdad?
—S-Sí…
—Era un gran hombre, un tipo que agradaba a todos a donde quiera que iba, rápidamente nos volvimos amigos, se llamaba Roger Portrait; era capitán de uno de los barcos de pasajeros más importantes de la frontera con el continente vecino, seguro que ya has escuchado lo que le pasó…
—Su barco sufrió un accidente y no hubo sobrevivientes…
—Dicen que fue accidente, pero puede que hayan atacado su barco, ese hecho siempre ha estado cubierto de misterios… Muy pocos cuerpos fueron recuperados o identificados, el de Roger nunca fue encontrado, por eso Sarah tenía esperanza en que su esposo pudiera seguir con vida, sin embargo los esfuerzos por recuperar a más personas se fue haciendo menos por parte de las autoridades, a todos los que no encontraron se les dio calidad de desaparecido en papel, pero ya todos “sabían” que probablemente estaban muertos.
—…
—Roger era uno de mis mejores amigos, él también era extranjero, supongo que por eso nos llevábamos bien, era un sujeto increíble, ayudaba a todos por igual y siempre tenía una sonrisa para regalar a pesar de su condición de rubio, cuando lo molestaban por eso simplemente hacia una broma, aunque pocas personas lo molestaban, era tan buen sujeto que ya no importaba de qué color tenía el cabello; y esa bondad también la demostraba con su familia, Rin ama mucho a su padre… Es divertido recordar como lo reñía por pelearse con Lawrence; Roger me contagió su forma de ser, son muchas las ocasiones en que lo extraño…
—Ya veo, el padre de Rin era una persona muy querida por lo que dices… Lamentablemente yo no soy así…
—¿Eh? ¿Quieres parecerte a Roger?
—N-No… Me refiero a que… Rin está acostumbrado a un tipo de familia, sus padres como ustedes se parecen, pero conmigo será diferente…
—¿Por qué?
—P-Porque no soy tan alegre o tan “increíble”…
La reacción del profesor era bastante divertida para Norman, el cual ya estaba soltando risitas, Bennette se puso rojo de vergüenza, ya no quería ser la diversión de ese hombre, inmediatamente le respondió todo molesto.
—¡Me refiero a…!
—¡Sí, que sí! Ya sé a qué te refieres, hombre, ¡Tienes razón! No eres bueno para las bromas, no te lo tomes tan a pecho… Por cierto, no sé qué vio Sarah en ti, eres todo lo opuesto a Roger.
—¡…!
Las palabras de aquel hombre atravesaron su pecho como espada, en cierta manera lo había ofendido, “¿Cómo puede ser tan impertinente este sujeto? ¡Que mi esposa ha muerto! ¡Guárdate las jodidas bromas para otra ocasión!”, esos eran los furiosos pensamientos que daban vueltas en la mente del profesor, listos para salir por su boca en cuanto su cabeza diera la orden, pero su boca estaba deseosa de escupir un “¡Cállate que me tienes harto!”; Norman vio como los colores iban y venían en el rostro del profesor, pensó que quizás se había pasado un poquito y trató de arreglar la situación.
—Oye…
—Mira, no digas nada…
Bennette se calmó extraordinariamente rápido, ya estaba muy cansado por todo lo que había pasado y no quería decir nada de lo que después pudiera arrepentirse, aun así le contestó de la mejor forma posible que se le ocurrió.
—Sé que no soy como tu amado Roger, pero al inicio Sarah y yo pasamos buenos momentos.
—Ah mira, si puedes hacer bromas.
—¡Eres un idiota! ¿¡Qué nunca te tomas nada en serio!?
Bennette por fin le grita después de perder los estribos por tan irritante sujeto, a lo que Norman simplemente se ríe, haciendo enfadar más al profesor.
—¿¡De qué te ríes!?
—Señor Bennette, ¿No cree que la vida es muy corta?
—¿?
—Esta podría ser la última conversación de cualquiera de los dos… ¿No le parece triste que la última cosa que haga antes de morir sea enojarse?
—… ¿Eso es legado de Roger?
—Algo así…
Ambos se quedaron en silencio mientras miraban las estrellas que brillaban a lo lejos en el firmamento.
—Me parece válido lo que dices… Pero no puedes ir por la vida bromeando sobre todo…
—Señor Bennette, la risa es la mejor cura para cualquier mal, yo simplemente quería distraerlo de su dolor…
—Pues vaya forma en que lo haces…
Norman vuelve a soltar unas risillas.
—Mi hijo y mi esposa a veces se quejan igual que tú, yo sí me tomo las cosas en serio, ¡Pero con una sonrisa en la cara! … Siento haberlo ofendido, no era mi intención, y te he entendido a la perfección todo lo que me has estado diciendo…
—Decídete…
—¿?
—O me hablas formalmente o informal…
—¿Puedo hablarte como buenos amigos?
—Sí... Después de todo tu hijo y el mío son amigos, dijiste que hay que apoyarnos.
—Eso es algo bueno, señor… Jhon.
Norman le extiende la mano para estrecharla con la del profesor, este le sonríe y acepta el saludo.
—Entremos.
Con esa orden, Norman dio la vuelta y se dispuso a entrar a su casa, el profesor lo siguió. En el segundo piso, en la habitación de los niños, Lawrence había escuchado la revuelta del patio, pensó que había una fuerte discusión pero ya no se escuchó nada después.
—Rin, parece que tu padrastro estaba gritando, ¿Se ha enfadado con mi padre? … ¿Rin?
Al no recibir respuesta alguna de su amigo giró para darse cuenta sobre sus sospechas, el niño rubio que estaba a su lado se había quedado completa y profundamente dormido.
—…No puedo creer que ya estés dormido…
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DRAMATICAL MIND (DRAMAtical Murder) - Capítulo 10

Ya han pasado varios días desde que Aoba consiguió el empleo de la tienda de mascotas, él y yo hacemos nuestro mejor esfuerzo en nuestros trabajos y además yo en la escuela, no me gusta mucho ese lugar llamado colegio, universidad o como sea... Siempre tengo que aprender cosas que no me van a servir realmente, o si sirven... No las aprendo bien, soy un desastre en la universidad, estar en ese lugar me enferma, tengo amigos... Amigas, pero no es suficiente razón para que elija ir a la escuela en lugar de hacer otra actividad... Simplemente asisto cuando ya he faltado demasiado, aun así no creo que sea suficiente para poder salvar el semestre... En fin.
Hoy Aoba ha salido temprano como siempre a su trabajo, yo he pasado de ir a la universidad y me he quedado a dormir demás, sin embargo, he decidido ir a la tienda de mascotas pues Aoba siempre menciona al cachorrito Pomerania que le gusta tanto, desde que Aoba entró a trabajar nadie ha querido comprar al perrito, así que es buena oportunidad para ir a verlo, antes de que alguien lo compre. Antes de salir intente prepararle a Aoba un almuerzo sin mucho éxito, así que solo tendrá que ser emparedados.
Ya en el centro comercial paseo por algunas tiendas antes de mi parada final, al parecer el lugar que la otra vez estaba siendo discutido entre los peluqueros fue ganado por Koujaku, pues era este el que estaba ahí haciendo cortes a chicas que no lo necesitaban, supongo que solo basta con que Koujaku te toque la cabeza y listo, podrás obtener las 'citas' que quieras con él, pase del lugar pues no estaba interesada en un corte de cabello ni en Koujaku, los tipos como él no me agradan mucho, además viendo la hora seguro que Aoba ya tendría hambre.
Al fin llegué a mi destino, la tienda de mascotas 'Clarabella', un nombre un tanto extraño si me lo preguntan, entré y parece ser que llegué en el momento perfecto pues Aoba estaba en su descanso, me acerco a él y le entrego los emparedados.

"Lo traje para ti."

"¿De verdad?... Ohh.. ¿Tú hiciste esto?"

"Vamos que solo son emparedados, no tiende porque reaccionar así."

"Jejeje... Creo que tienes razón, pero aun así, gracias Leslie."

Me miró como la vez pasada, de una manera muy extraña para mí... Veía en sus ojos... ¿Ternura?, quise terminar esa escena tan vergonzosa y decidí cambiar el tema.

"Y... ¿El perrito negro? El Pomerania."

"¡Oh! ¿Lo quieres ver?"

Asentí con la cabeza, esperé a que Aoba terminara su almuerzo y después de eso me guió hasta una de las 'jaulas' donde estaba el perrito, era un largo cubículo de cristal lleno de perritos, ahí pude ver de nuevo al perrito negro que tanto le gustaba a Aoba.

"¡Es muy lindo! ¡Adorable! Es un cachorrito hermoso... Si tuviéramos más dinero podríamos comprarlo."

"En tu casa hay espacio suficiente para un perro de su tamaño, es una lástima que no podamos por el dinero."

"Así es... Dices que no muchos se detienen a verlo, ¿Verdad?"

"Sí... Casi nadie lo mira, no sé por qué si es muy esponjado y suavecito, yo creo que cualquier niño querría un amiguito como él."

El perrito parecía entender nuestras palabras pues estaba muy atento a nuestra conversación moviendo su esponjada cola, en eso ambos escuchamos una voz proveniente de nuestras espaldas, presencia que no habíamos notado porque toda nuestra concentración la tenía el perrito.

"¿Por qué tanto alboroto por un perro?"

Giramos la cabeza al instante y hablamos en coro.

"¿¡Noiz!?"

Noiz al ver nuestra reacción suspira.

"¿Qué haces aquí Noiz?"

"¿Que no puedo estar aquí o qué?"

"No... No es eso... Solo que no esperaba verte por aquí... Oh... ¿Vienes a comprar una mascota?"

"No, tonto..."

"¿No te gustan las mascotas?"

Pregunté por simple curiosidad, a simple vista, Noiz no parece de las personas que les gusten los animales.

"Tengo otro tipo de mascota."

"¿Otro tipo?... ¿De qué tipo?"

Cuando Aoba terminó de preguntar, Noiz sacó de su bolsillo una especie de cubo verde... ¿Esa era su mascota? ¿Un juguete?

"Lo fabriqué yo mismo, es una especie de Asistente Personal con Inteligencia Artificial, cumple su función y además sirve de mascota."

"... Supongo que cada quién tiene la mascota que quiere..."

"Es muy lindo, ¿Puedo tenerlo un momento?"

Pregunté a Noiz y este me extendió su brazo con el cubo en la mano dejándomelo un instante, era de un material algo duro y efectivamente era un cubo verde con... ¿Carita?... A pesar de lo bizarro que se veía era lindo. Noiz tocó una parte del cubito.

"Conejo"

"Sistema arrancado, sistema de reconocimiento de voz activado, usuario Noiz. Buenos días."

Aoba y yo retrocedimos un poco ante lo que había sucedido... ¡El cubo había hablado y es un conejo! Igualmente pregunté para confirmar.

"¿Es un conejo?"

"Sí, se llama Conejo."

"Espera... ¿Es un conejo que se llama conejo?"

Noiz miró un poco irritado a Aoba por la pregunta, después se calmó un poco.

"¿Y el perro?"

"¿Eh?... ¡Ah! Es un Pomerania negro, pero ha estado en la tienda desde antes de mi llegada."

"¿Trabajas aquí?"

"Sí, ¿Algún problema con eso?..."

"Realmente no... ¿Quieren adoptar al perro?"

"¿Eh?... Bueno... Eso quisiéramos pero, no podemos comprarlo, es algo caro."

"Ya veo. Oye, saca al perro ese."

"¿¡Eh!?"

Expresamos en coro porque no sabíamos lo que pensaba Noiz, ¿Sería capaz de comprar al perro, para ayudarlo o para burlarse de nuestra pobreza?

"Rápido."

"Y-Ya voy..."

Aoba hizo caso a Noiz y sacó y preparó al perrito para que dejase la tienda, mientras Noiz iba al otro extremo de la tienda para juntar los accesorios necesarios de una mascota, en específico de un perro, como una cama, plato, una generosa dotación de comida, juguetes, una correa, etc.
Las llevó todas a la caja y Aoba estaba ahí arreglando un poco al perrito, Aoba miró sorprendido todo lo que Noiz había juntado, pero aun así hizo su trabajo.

"¿Algo más?"

"No, es todo."

"Ya veo...¿ Va a pagar en efectivo o con tarjeta?"

"Tarjeta."

Casi al mismo tiempo que respondió le extendió la tarjeta, Aoba y yo estábamos atónitos, efectivamente Noiz había comprado al perro y con todo y artículos para su cuidado; Aoba terminó la transacción, devolvió la tarjeta y Noiz se disponía a irse... Sin las cosas o el perro.

"¿No-Noiz?... ¿A dónde vas?"

"Qué te importa."

Ambos quedamos con expresión de interrogación, ¿Para qué compró al perro?

"¿No querían al perro?"

"¿Eh?"

"Tch... Lo compré para ustedes... Me voy."

"¡Noiz!"

Aoba y yo lanzamos a unísono e igualmente hicimos con nuestra respuesta, Noiz se detuvo a escucharnos.

"Gracias"

"..."

Nos miró y salió por la puerta sin voltear de nuevo o regresar.

"Noiz es una buena persona después de todo..."

"Y rico..."

Después de divertido suceso, decidí esperar a Aoba para ayudarlo con las cosas y ahora nuestra nueva mascota, al terminar su turno salimos juntos del centro comercial y nos dirigíamos a casa, cargando las cosas y al cachorro, discutíamos cosas como los cuidados del animalito y cuál sería su nombre; Aoba ya tenía un nombre listo, pues se había encariñado con el perrito y ya había escogido un nombre, pero obviamente no podía llamarlo así.

"Ren... Se llamará Ren"

Aoba acariciaba al perrito mientras hablaba, al perrito parecía gustarle el nombre que había escogido para él.

"Suena bien, además se ve que le gusta... Será Ren entonces"

Yo también acaricié a Ren y seguimos caminando juntos. Al llegar a casa me alisté porque ya era mi turno de trabajar, en el Maid Café, me despedí de Aoba y Ren, el perrito estaría bien en manos de Aoba así que no me preocupé.
Durante mi turno hubo muchos clientes así que fue una noche agotadora, cuando terminó mi turno me cambié, tomé mi mochila y salí del café ya cansada, todavía tenía que caminar hasta casa... Que cansado, pero me quitaba esos pensamientos de la cabeza porque recordaba que ya había un nuevo integrante en mi casa, un lindo perrito llamado Ren. Seguí caminando pensando en Ren y Aoba cuando logro divisar a una extraña persona, deambulaba con una sombrilla abierta, una bata blanca y... ¿¡Una máscara de gas!? Un recuerdo chocó en mi cabeza, no podía ser otro más que...

"¡Clear!"

Este al escuchar su nombre se detuvo y me miró, yo fui hasta él.

"Clear"

"Sí, ese es mi nombre, soy Clear... ¿Nos hemos visto antes?"

"Bueno... Algo así... Supongo... ¿Pero qué haces aquí?"

"No lo sé... No puedo recordar por más que intente, pero estoy seguro de una cosa... Mi Máster está en esta ciudad, pero su señal es débil, no puedo saber exactamente dónde está..."

"¡Yo sé dónde está tu Máster!"

"¿¡Eh!? ¿¡De verdad!? ¡Dime dónde por favor!"

"Claro, de hecho, voy con él ahora mismo, vamos te invito a mi casa, tu Máster es mi invitado especial."

"¿De verdad harías eso por mí?"

Clear ya estaba llorando de alegría... Vaya hombre.

"Pero quítate la máscara."

"¿Eh?... No puedo hacer eso."

"Si estás así asustarías a la gente, nadie por aquí está acostumbrado a algo como una máscara de gas... Puesta sin motivo..."

"No puedo..."

"Tu Máster podría asustarse también."

"¿¡Eh!?... ¡No quiero! No quiero que Máster se sienta mal al verme... Pero... Mi rostro... Mi rostro es mucho más horrible que esto... Lleva me con Máster por favor."

"No lo haré hasta que te saques eso... No es tan malo, de hecho, tu rostro no tiene nada malo, de verdad."

"... ¿De verdad?"

"De verdad"

"¿Cómo lo sabes?"

"Soy la Jefaza y lo sé todo."

"¿Jefaza?"

"Soy como tu Máster... Bueno algo así..."

"¿Puedo confiar en ti? ¿Me llevarás con Máster si me quito la máscara?"

"Tienes mi palabra, nunca miento... Bueno, nunca miento cuando es importante... Pero te llevaré con Aoba"

"¿Aoba?"

"Sí, así se llama tu Máster."

"Aoba-san..."

Después de intercambiar algunas palabras más con Clear, este decidió quitarse la máscara que llevaba... Al momento recibí un flechazo, ¿Amor a primera vista? Su rostro es mucho más hermoso en persona, me quedé en silencio un momento, embobada por su belleza.

"...¿E-está bien?..."

Reaccioné ante la preocupación de Clear.

"¡Oh sí!... Te ves muy bien, sorprenderás a Aoba cuando te vea... Positivamente hablando... Bien, vamos, te llevaré con Aoba como prometí"

El rostro de Clear se iluminó con una hermosa sonrisa, me voy a morir... No soy mala, obviamente si se hubiera rehusado a quitarse la máscara igual lo llevaría con Aoba. Clear obedientemente me siguió hasta casa donde estaban Aoba y Ren, abrí la puerta y entré con el nuevo compañero, Aoba nos recibió... Sorprendido.

"Ya regresas...te... ¿Es un amigo?"

"No..."

No pude terminar la frase cuando Clear se lanzó contra Aoba en un abrazo.

"¡¡¡MASTER!!!"

"¡Ugh!... ¿Qué le pasa?"

"Dice que eres su Master."

"Dices que no es tu amigo... ¿Quién diablos es?"

"Un extraño."

"¿¡Qué!?... ¿Invitas a extraños a tu casa como si nada?"

Aoba trataba de zafarse del abrazo de Clear sin éxito, el chico de cabellos blancos lo soltó un poco para mirarlo a la cara.

"Máster"

"¿Master?... Espera, te equivocas, yo no soy tu Máster."

"Tú eres mi Máster... Aoba-san."

Después de más forcejeos, Aoba logra quitarse a Clear de encima.

"No te conozco"

"Yo estoy para servirte, Máster"

"..."

Mientras Aoba estaba confundido Clear se acercó a mí.

"Estoy muy agradecido por tu ayuda, sin ti no hubiera encontrado a Máster... ¿Aoba-san también es tu Master?"

"Jejeje, de nada... ¿Eh?... ¡No!... Yo no..."

"¿No? Pensé que sí porque tú eres igual a mí."

"¿Igual? ¿En qué sentido?"

"En... ¡Mhmm!"

"Nada... Jajaja..."

Me puse nerviosa ante la pregunta de Aoba y callé la boca de Clear lo más rápido que pude con las manos, Aoba se nos quedó mirando raro pero no insistió, seguro pensaba que estábamos jugando... O éramos un par de idiotas.
Estuvimos charlando un poco más dentro de la casa, Clear quiso ir al techo para mirar mejor el cielo y yo acepté, Aoba no estaba muy convencido pero igual nos acompañó, también subimos a Ren.

"Vaya, la vista es hermosa."

"¿Master te gusta? Me gusta mucho estar en los tejados."

"..."

"¡Ren-san! Eres tan suavecito... Suavecito, suavecito."

"Jajaja, ¿Clear te gustan los perros?"

"Me gustan las cosas brillantes y suavecitas... Como tus mejillas, Máster... Eres muy suavecito."

"¡Ugh!"

"Jajaja"

Estábamos pasando una noche muy agradable, Clear había dejado a Ren y ahora jalaba de las mejillas de Aoba, era muy divertido, por alguna razón se detuvo y quedó un poco serio mientras Aoba tenía las mejillas rojas de los tirones.

"¡Clear!"

"Aoba-san, Leslie... ¿Puedo... Puedo cantar para ustedes? En agradecimiento por lo que han hecho por mí..."

"Clear..."

"Sí, ¿Por qué no? ¿Verdad Leslie?"

"Claro, canta."

Clear dejó a Ren en los brazos de Aoba y se levantó para adoptar una mejor posición para cantar, no nos imaginábamos el maravilloso concierto que estábamos escuchando, Clear cantaba realmente bien, con su canto y la fresca brisa de la noche estábamos sucumbiendo ante el sueño... Poco a poco mi visión se volvía borrosa y la melodía nos arrullaba hasta que nos dormimos.

"... ¿Eh?... ¿Aoba-san? ¿Leslie?... Weee, ¿Por qué se durmieron?..."
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El Príncipe Inquieto y la Diosa de Lirio - Capítulo 6.2

La segunda parte del capítulo 6 :3

Después de mucho tiempo Rin pudo abrir los ojos que aún le dolían después de haber llorado bastante, los rayos del sol que entraban por la ventana lo habían despertado, no sabía por cuanto tiempo había dormido pero suponía que era la mañana del siguiente día; terminó de despertar y se percató que no estaba en la habitación en la que debería estar, estaba solo en esa cama y también se dio cuenta que había mojado la cama, sintió vergüenza e inmediatamente se levantó para lavar las sabanas, su ropa y darse un baño; no se había topado a su padrastro en ningún lado de la casa, Rin comenzó a sentirse mal de nuevo, su padre, su madre y ahora su padrastro lo dejaban solo, a pesar de saber valerse por sí mismo le dolía el pecho y sentía una fuerte inseguridad, a pesar de viajar durante largos periodos de tiempo, sabía que su madre lo estaría esperando en su casa, ahora ya no tenía a nadie, quería comenzar a llorar de nuevo pero no lo hizo, si ahora estaría completamente solo debería ser fuerte, tomó las sábanas que ya estaban lavadas y salió al patio a tenderlas, grande fue su sorpresa al ver quien estaba ahí, parado en el patio viendo hacia la nada, esa figura, Rin admiró la silueta de su padrastro en el patio sin decir nada, el profesor notó la presencia de su hijastro, giró para mirarlo de frente y le regaló una de sus pocas sonrisas.

—Rin.
—Pa…
No terminó la frase cuando por acto reflejo corrió a lanzarse en un abrazo al profesor, no pudiendo contener las lágrimas de nuevo, Bennette se limitó a corresponder el abrazo del niño.
—No te vayas… Por favor… No me dejes solo… Por favor…
—No me iré.
No respondió más y prosiguió con lo que le tenía que decir al niño.
—Regresaremos a Pueblo Midori, por el funeral de tu madre…
La rápida respuesta de su padrastro lo dejó un poco extrañado, sin embargo pensó que era lo mejor, quizá el profesor quería hacer el duelo rápido para no sufrir más; asintió y después de algunas preparaciones marcharon de regreso al Pueblo en el que Rin y su madre habían vivido por esos largos diez años, ésta vez tomaron un transporte para llegar más rápido, Bennette ya se había encargado de avisar a vecinos y amigos de la familia Portrait sobre la reunión en la casa Portrait. En cuanto Bennette y Rin llegaron dio comienzo la ceremonia, todos los presentes dando sus condolencias a los afectados, el cuerpo ya sin vida de Sarah Portrait o Bennette estaba en el féretro, de camino hacia el pueblo Rin había recogido flores en el Lago Lirio, mismas que puso junto a su madre a la cual pudo ver por última vez, mientras la miraba con tristeza se despedía de ella; a lo lejos varios adultos discutían sobre el futuro de ese niño, pues sabían que su padrastro no era buena persona; Rin se alejó del féretro y se fue al patio donde no había gente, ahí se reencontró con su mejor amigo, Lawrence, el cual posó una mano en el hombro del desconsolado chico.
—Rin…
—Laus…
—Siento mucho lo de tu mamá… ¿Q-Qué harás? … Me refiero… A tu padrastro…
—Ah… Cierto…
Rin no tenía muchas ganas de hablar en ese momento y menos para explicaciones, pero era su mejor amigo así que por él haría una excepción.
—¿Recuerdas a Luna? Leslie o la diosa de Lirio o lo que sea.
—¿? … Sí.
—Ella me ayudó, el profesor Bennette ya no es malo conmigo.
—¿¡De verdad!? Eso es increíble… ¿Pero cómo?
—No sé exactamente pero ahora ya no me trata mal y dijo que seríamos una familia… Los tres…
—…Es una lástima… Lo que le pasó a tu mamá… Era muy buena, con todos.
—Tus padres también son muy buenos conmigo, Laus.
Ambos niños quedaron en silencio mirando hacia el cielo, cuando notaron un resplandor extraño que se dirigía hacia ellos, a medida que se acercaba la luz tomaba forma, era la Diosa de la Justicia, la cual se mostraba ante ellos una vez más en su verdadera forma.
—¡Diosa!
Exclamaron los dos niños al mismo tiempo.
—Pequeño Rin, he alterado el destino de este mundo, más en específico tu destino, tu vida, te doy mis sinceras disculpas, está prohibido interferir en la vida de alguien si eso significa cambiar totalmente el destino de esa persona…
—¿?
—Luna no obedeció a las reglas, y lo que se empieza se termina, una vez activado el juicio no se puede cancelar.
—¿? ¿Ahora qué? No entiendo nada.
—… —La diosa cerró los ojos molesta, tendría que buscar explicarle a los niños de una forma que entendieran.
—En pocas palabras, si recibes un milagro, caerá sobre ti una desgracia de la misma equivalencia al milagro inicial. Es por eso que ahora tu madre está muerta.
—¡!
—Luna te vendió un milagro a la fuerza sin decirte cual sería el precio a pagar.
Ambos niños quedaron sin palabra alguna ante la declaración de la diosa, ella siguió hablando.
—Tengo gracia sobre ustedes, elegidos… Por eso he venido, y te doy una nueva oportunidad, Rinsen, te doy la posibilidad de devolver el milagro y recuperar tu antiguo destino, o quedarte con este nuevo destino… Elige tú.
—¡! ¡Pero eres una diosa! ¿No? ¿¡Como dejas la decisión a un niño!? ¡Fue tú culpa que sucediera esto! ¡Arréglalo tú!
Lawrence estalló al ver como “jugaban” con la vida de su amigo. Sin embargo el semblante de la diosa no cambio en lo más mínimo.
—Si sabías que el milagro se pagaba… ¿Por qué no advertiste a Rin?
—Una vez que se comienza el juicio no puede cancelarse, muchas veces el pago no afecta en extremo a la vida del que solicitó el milagro… Pero Luna me ha pedido que viniera y te propusiera un trato… Los deseos y maldiciones suelen estar sujetos al solicitante, al deseo en sí y al destino del solicitante, Luna no puede saber el precio exacto del milagro, pero hay que pagar algo. Fue muy imprudente, pero se podría decir que ni ella ni yo somos culpables de la muerte de tu madre… Pero sabemos que ese fue el pago por hacer que Bennette dejara de odiarte. Rinsen… no odies, que tu corazón no sea corrompido por la sed de venganza, recuerda todo lo que pasaste en el juicio al lado de Bennette… Luna sabe que tu madre es muy importante para ti, así que me ha pedido hacer una… otra excepción.
—¿Eh?
—¿Te estás deslindando de tu responsabilidad?
—…No… Pero creemos justo que si su destino ha sido cambiado por un deseo indirecto, pueda revertirlo…
—¡Es cruel!
—Es decisión de Rinsen.
—Si escojo el anterior destino, donde Bennette es malo conmigo, ¿Cambiaría su trato hacia mi si hablo con él?
—No lo sé, puede que cambie como lo hizo con el juicio, puede que no.
—Si el profesor sigue siendo malo, ¿Mi madre se suicidaría también?
—No lo sé, en este cambio tu madre muere por suicidio, no sabemos si en tu anterior destino tu madre morirá igual o de otra forma o en otro momento.
—Eres una diosa y no sabes nada… —Se quejó Lawrence ante las vagas respuestas de la diosa.
—Conozco el futuro, pero no está permitido revelarlo a nadie, además el flujo del tiempo es algo muy delicado, con una mínima acción que cambie, el futuro puede alterarse y volverse otro completamente distinto a lo que era, o por más cambios que hagas puede no alterarse en nada.
—Entonces elegir no sirve de nada… Porque Rin no sabría qué pasará.
—Lo lamento…
—No estoy molesto…
—¿¡Rin!?
—Ambos conocemos a Luna, a Leslie… A esta diosa… Ella de verdad quería ayudarme, pensó que podía ayudarme y no salir tan mal… Luna es muy inútil…
—Rin…
—Yo no te odio… Sabes… Hemos podido ayudar al profesor Bennette a cambiar… Si escojo mi antiguo destino, no sé si podré hacer cambiar de opinión al profesor, tampoco sé si mi madre no morirá ahora… Quizá en mi anterior destino el profesor me siga odiando y mi madre muera… ¡De aquel destino no sé nada! … Pero de este sí… Sé que el profesor Bennette me quiere y mi madre muere, eso ya lo sé aquí… Así que elijo este destino.
—¡Rin!
Las palabras del pequeño habían sorprendido tanto a la diosa como a su amigo, en respuesta la diosa le dio una cálida sonrisa.
—Elijo este… Mi padrastro ahora es bueno conmigo… Y mi mamá ahora puede estar al lado de mi papá, sé que lo extrañaba tanto… Al igual que… yo…
No pudo contener las lágrimas y una vez más lloró, sin embargo, no se sentía como ayer, sino todo lo contrario, sentía su cuerpo ligero, y encontró paz en su alma y corazón, encontró una resolución al trato de la diosa y un alivio inundó al pequeño.
—Mi mamá y mi papá están juntos, en el cielo… ¿Verdad? … ¿Verdad? … Y el profesor es bueno… ¿Olvidaría todo lo que ha pasado si elijo mi anterior destino?
—Sí, perderías todo recuerdo de lo que ha pasado, como si nunca hubiera sucedido nada.
—No… No quiero… Quiero quedarme aquí… Por favor…
Rin seguía llorando, su amigo lo abrazó para consolarlo, nunca lo había visto llorar así, lo conmovió tanto que él también comenzó a llorar.
—Haz hecho tu elección, Rinsen Portrait, te elogio por tu gran fortaleza.
—No quiero olvidar lo que ha pasado… No quiero olvidar que me has visitado, no quiero olvidar cuando enfrentamos al profesor Bennette, no quiero olvidar el juicio, no quiero olvidar al profesor siendo bueno conmigo… Y no quiero que mi mamá siga extrañando con tristeza a papá… Creo que las cosas están bien… Así… Lawrence, ¿Qué opinas?
—¡Sí! Si te sientes bien con tu decisión entonces está bien, creo que es importante no olvidar las cosas que nos hacen cambiar a mejor, además, nosotros seremos los mejores amigos aquí y en cualquier destino, yo estaré contigo siempre, Rin.
—Sí, gracias Laus… Amo mucho a mi mamá, pero si puede estar al lado de mi papá, está bien, me quedaré con el profesor… También…
El niño estiró una mano tratando de alcanzar a la resplandeciente diosa la cual lo miró con curiosidad.
—No te vayas… Yo te quiero mucho también… Y no quiero que te vayas… Nos has ayudado varias veces… Por favor, quédate conmigo.
La diosa contestó con una amplia sonrisa al ver la ternura del niño, después de las palabras de Rin, Lawrence se disculpó con la diosa por lo que le había gritado anteriormente a lo cual la diosa aceptó las disculpas y dio respuesta a Rin.
—No puedo quedarme, he venido solo por el trato, he prometido a alguien más estar a su lado, ustedes son mis amigos y por eso he venido… Rinsen, sabes, las promesas se cumplen, y yo debo cumplir el pacto que hice.
—¿Eh?
—Debo cumplir con el deseo y la maldición de alguien más, alguien que me conoció antes que tú… Rinsen, no dejes que tu deseo se vuelva obsesión y corrompa tu corazón… Debo irme… Quizá nos encontremos después.
—¡NO! ¡No te vayas! ¡No me abandones! ¡Te necesito!
El niño rubio se estiró todo lo que pudo tratando en vano de atrapar la luz que envolvía a la diosa mientras ella se elevaba hacia el cielo desvaneciéndose cada vez más.
—Estaré a tu lado, estaré contigo, en tu corazón, viviré contigo mientras tú me recuerdes… Y si tu destino lo quiere, nos volveremos a ver…
Esas fueron las últimas palabras que la diosa le dedicó a Rin, el cual seguía llorando por la ahora pérdida de su amiga, estaba triste y un poco molesto, sentía que perdía más de lo que ganaba, a pesar de que ahora viviría normalmente con su padrastro, su madre y Luna ya no estarían más.
—¿¡Por qué todos me abandonan!?
El llanto de Rin se volvió queja y abrazó fuertemente a su amigo hasta comenzarlo a lastimar.
—¡Tú no me abandones! ¡Ueeh!
—¡N-No Rin! Ya te dije… Que estaré contigo…S-Siempre… ¡Me duele!
—¡A mí también!
—¡No ese “doler”!
El rubio soltó un poco al peliazul y lo miró con profunda seriedad.
—¿R-Rin?
—No me abandones, Lawrence… Eres el único amigo que tengo… Te quiero mucho, no me gustaría nada perderte…
—No te abandonaré Rin, hemos pasado mucho juntos, de verdad eres mi mejor amigo.
El niño de cabellos oscuros le da a su amigo la mejor sonrisa que tiene, quería consolarlo de alguna forma, ciertamente le parecía muy triste que Rin fuera discriminado y maltratado por la mayoría sin él tener culpa de nada.
—Te amo.
—¿¡Eh!? …
—Se dice “te amo” cuando quieres mucho pero mucho a alguien ¿no? ¡Yo te amo mucho!
—B-Bueno… Sí… Pero…
—¡Te amo Laus!
Rin se lanzó en un abrazo a un confundido Lawrence, el rubio repetía que lo amaba y lo movía con gran emoción hasta marearlo.
—¡S-Sí! Ya entendí, y-yo también… T-Te a…
No pudo terminar la frase por lo demasiado cursi que sonaba además de estar rojo como tomate, le avergonzaba decirle esas cosas a su amigo, se calmó un poco y le sonrió, solo Rin era capaz de tener ese arranque de emoción en un momento como en el que estaban, no quería dejarlo sin respuesta así que le regaló una cálida sonrisa y con gran cariño le contestó.
—Te amo Rin.
El rubio, satisfecho, le dio una gran sonrisa.
—Y también amo a Bennette, amo a la diosa… Amo a…
Lawrence dejó de prestarle atención ante su respuesta, se molestó por la actitud de Rin, quería ser alguien muy especial para él, sin embargo reflexionó sobre lo tonto que era su postura de acaparar al rubio, obviamente no era al único al que amaba.
—¿Laus?
—¡!
La conversación de los niños fue interrumpida por Bennette, quien buscaba a Rin.
—¡Papá!
—H-Hola señor Bennette.
El profesor se extrañó por el buen ánimo que tenía el niño, pero al ver que estaba con su mejor amigo supuso que a él se debía el cambio.
—¿Lawrence? ¿De los Hudson?
—Sí, Lawrence Hudson.
El profesor le sonrió al niño, el cual se sorprendió pues era la primera vez que veía al padrastro de Rin sonreír.
—Gracias por ser amigo de Rin.
Lawrence inmediatamente se sonrojó, actuando de manera errática, cuando por fin se coordinó dio una reverencia al padrastro de su amigo y contestó lo más cortés posible.
—N-No, gracias a usted por dejarme ser amigo de Rin.
El rubio simplemente veía curioso la escena; después de eso se acercaron los padres de Lawrence.
—Ellos son buenos niños, profesor Bennette si necesita algo nosotros le ayudaremos en lo que podamos.
—Gracias, Hudson.
El padre de Lawrence palmeó varias veces en la espalda al profesor con ánimo alegre, los niños veían totalmente extrañados la cómica escena.
—¡Ugh…!
—¡Vamos! Si ahora seremos vecinos y amigos es mejor que me llames por mi nombre.
—…Norman…
—Es sencillo ¿no?
—… ¿Por quién me tomas?
La esposa de Norman que estaba a su lado comenzó a reírse, al notar el buen ambiente que había los niños también se rieron discretamente por si los llegaban a regañar.
—A mi esposa y a mí nos alegra que haya cambiado profesor, Rin lo necesita mucho, aunque no lo parezca.
—Rin y Lawrence han sido amigos desde el jardín de infancia, prácticamente nuestras familias son una, así que no dude en pedir auxilio si Rin se pone rebelde.
Norman da una pequeña risa.
—Sí, sí… Rin siempre se escapa de casa, o se esconde en lugares bastante difíciles de llegar cuando juegan a las escondidas, ¡Una vez quedó atrapado y tuvimos que llamar a los bomberos!
Rin estaba muerto de vergüenza al escuchar todo eso mientras su padrastro estaba presente, y Bennette no le quedaba más que sudar la gota gorda por los problemas que próximamente tendría.
—Siento su pérdida profesor Bennette, esperamos que comiencen una nueva y feliz vida juntos, usted y Rin, se lo merecen.
—¡…!
El profesor estaba un poco incómodo con la tremenda amabilidad de los Hudson, ahora sabía porque Lawrence era el único amigo de Rin, ellos no discriminaban a nadie, ni siquiera a los rubios, eran buenas y amables personas en quien podía confiar.
—Está bien, gracias por todo, acepto su ayuda, si necesito algo se los haré saber.
—¡Así está bien! —Y la da más palmadas al profesor.
—¡! …
La ceremonia siguió su curso hasta el atardecer casi a dar la noche, todos los presentes fueron rumbo al cementerio más cercano donde sepultarían a la madre de Rin, dieron el último adiós y conforme caía la noche, poco a poco las personas regresaban a sus casas, los Hudson se acercaron de nuevo a Bennette y Rin.
—¡Jhon!
—¡…! … Prefiero que me llames por mi apellido… Por favor.
—Uh… Está bien, a mi si me puedes llamar por mi nombre; creemos que no tienen una buena cena, así que quiero invitarlos a cenar a nuestra casa.
—De hecho, no hemos comido nada desde ayer…
—¿¡Qué!? ¿¡Cómo puedes dejar sin comer al niño!?
—Han sucedido muchas cosas en los últimos días.
—Entonces vengan, mi esposa cocina delicioso, Rin te lo puede decir.
Bennette mira a Rin como buscando afirmación a la sentencia de Norman.
—¿Rin suele quedarse en su casa?
—A veces, cuando se queda en nuestra casa le damos de cenar obviamente, o de comer o de desayunar, a la hora que esté.
—Y-Ya… Veo… Son muy amables, gracias.
—¡Vamos hombre, sin pena!
—…
Sin duda los Hudson eran un poco problemáticos para Bennette, quien no estaba acostumbrado a tratar con personas “demasiado amables y demasiado alegres”, para él se estaban volviendo personas molestas e incomodas, sin embargo reconocía que por ahora los necesitaba, así que no puso mucha resistencia en ser ayudado y aceptó la oferta de Norman para cenar en su casa.
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DRAMATICAL MIND (DRAMAtical Murder) - Capítulo 9

Miré hacia atrás y al parecer ya no había presencia policial detrás mío, así mismo tampoco logro ver a Koujaku, al otro sujeto y vi algunas de las chicas dispersas entre la gente que transita por la calle, avancé un poco más para no toparme de casualidad con ningún policía, sin darme cuenta ya me encontraba caminando en un callejón retirado y solitario, miré hacia un pasaje que conducía a una calle ligeramente transitada y pude divisar a varios tipos que parecían estar molestando a una señorita, en ese momento seguía siendo un chico así que decidí ayudar a la damisela en peligro, aun siendo chica hubiera interferido de todos modos; me acerco lo más calmada posible intentando dar un look cool.

"¡Hey!"

En cuanto me detectaron dejaron de poner atención a la chica, parecen ser de los tipos abusivos que creen que las chicas están a su disposición o están deseosas de tener una cita con ellos, lamentable, unos problemáticos.

"¿Qué demonios quieres? ¿No ves que estamos ocupados?"

"¡...!"

Los tipos se veían enojados, la chica volteó conmocionada...

"¡!"

La miré completamente sorprendida, ¡Se trataba de mi amiga Akane! Estos tipos la están molestando y no me voy a quedar de brazos cruzados, estaba molesta pero aun así traté de quedar bien.

"¡Largo!"

"¿Por qué debo irme? Este es lugar es público y puedo transitar por el cómo me dé la gana."

"Parece que no eres muy listo"

Se acercó otro tipo a tratar de intimidarme.

"No deben molestar a una dama, ¿Que no saben modales?"

"Tch... ¿Quién te crees que eres?"

"... Tú... ¿Qué haces?... ¿Eres...?"

Akane ya había visto mi forma masculina, sin embargo no sabe que soy yo, simplemente le dije que... Era el primo de Leslie...

"¡Quieta!"

Uno de los tipos tomó fuertemente del brazo a Akane, sin pensarlo dos veces aceleré mis pasos en una carrera y asesté un fuerte golpe al tipo que la había sujetado y este cayó al suelo arrojando a Akane a tener su misma suerte, rápidamente la sujete y cargué, puesto que los otros tipos se abalanzaron contra mí; esquive a todos con Akane en mis brazos, ella estaba aferrada a mi cuello y me miraba con los mismos ojos que las otras chicas. Bajo a Akane para tener las manos y el cuerpo libres para poder pelear contra los tipos, la dejo cuidadosamente y le lanzo un guiño para indicarle que todo está bien, ella se sonroja; los otros tipos se reincorporan y se preparan para atacarme, sin embargo todos sus intentos son fallidos, se lanzaron contra mí, fácilmente los esquivé y los golpeé fuertemente a cada uno, haciendo piruetas en el aire para impresionar aún más, al terminar mis acrobacias todos quedaron en el suelo.

"Ughh..."

"Para que aprendan a respetar a una dama, ¿Verdad?"

Miré a Akane y ella estaba absorta en el momento, no reaccionó hasta después.

"Ah... Sí... Gracias por salvarme de esos tipos, de verdad, muchas gracias."

"No tiende porque agradecer, era mi deber."

Akane se sonrojó aún más, la tomé del brazo y avanzamos un poco en la calle para no estar junto a esos tipos.

"Oye... Ahora que recuerdo, ¿No eres el primo de Leslie?"

"¿Eh?"

"¡Sí! Eres su primo, gracias por salvarme..."

"Jejeje... Ya he dicho que no es necesario agradecer..."

"No... No me has dicho tu nombre, creo que debo agradecerte como es debido además de saber tu nombre..."

"EH... Mi nombre no es relevante, en serio, no importa."

"¿Pero cómo debo llamarte entonces?... Es de mala educación solo decir 'Tú'."

"E-en serio así está bien... ¡Ah! Mira la hora, tengo que irme, nos vemos..."

"¡Espera!"

Akane me tomó de una manga de mi playera.

"Al menos dame tu número de celular."

"¿¡Eh!?... No tengo celular... Tengo que irme..."

Me libre del agarre de Akane y salí corriendo lo más rápido posible para que no me siguiera.... No había pensado en un buen nombre... Y tampoco me había presentado antes.
Vague un poco más por los alrededores, las miradas de las chicas me seguían a todos lados donde fuera, seguí caminando sin rumbo fijo hasta que se hizo de noche, sin darme cuenta había parado en el pequeño parque que está cerca de mi casa, merodeaba otro rato más esperando la salida de Aoba hasta que vi una silueta familiar, me acerqué lo suficiente hasta que el dueño de dicha silueta me notó.

"Veo que aun sigues así."

"¡Tú!"

"Hmph"

Refunfuñó e intentó seguir su camino sin más.

"¡Hey! ¿Por qué entraste a mi casa así la otra noche?"

Si mal no recuerdo, este tipo es Mink, ¿Qué rayos quiere de Aoba y de mí?.

"Cambiaste."

"¿Eh?... ¿A qué te refieres?"

"¿No te has dado cuenta?... Tu cuerpo."

Me miré y efectivamente, mi cuerpo había regresado a la normalidad, he vuelto a ser una chica de nuevo, la ropa ahora me quedaba grande, la tengo que sujetar un poco.

"¿Qué quieres?"

"¿...?"

"Dijiste que ibas a salvarnos o algo así..."

"Ah, eso..."

"..."

"Eso es lo único que tienen que saber, aunque, tú no eres inocente así que ya deberías saberlo, no sé para qué preguntas, lo importante es el resultado independientemente del proceso a seguir."

"¿?... No entiendo."

Ante mi comentario Mink dio un suspiro.

"Siempre se pregunta lo que ya se sabe."

"..."

"Eres débil, no importa si te transformas en algo que no eres, por dentro sigues siendo tú, tan débil... Si quieres cambiar necesitas hacerlo desde dentro, no desde fuera."

¿Eh? Lo único que sé es que me dijo 'débil'.

"¡No soy débil! Peleemos y te lo demostraré."

"... No tiene caso, pero si insistes..."

Mink se colocó en guardia para pelear, parece que está listo todo el tiempo para repartir palizas, yo también me coloqué en guardia, sin embargo ya había adoptado la forma de una chica, aunque por algún motivo Mink se sentía algo raro. Comenzamos un combate un poco flojo, aunque todo iba a favor de Mink, él esquivaba cada golpe que yo le mandaba; algo frustrada decidí mostrarle otro dato especial a Mink, tengo otro as bajo la manga, detuve mis golpes erráticos y me concentré, por unos instantes pude controlar el viento a mi alrededor y lancé una que otra ráfaga contra Mink, este se cubrió, sorprendentemente no lo mandé a volar... ¿En serio? ¡Cuánta fuerza tiene este hombre!

"Tch... Mink..."

Mink sacó de quien sabe dónde un arma y me apuntó con esta, al mirarlo tan decidido detuve mis movimientos, tengo algo de resistencia al dolor pero, no quiero una bala en mi cuerpo...al poco rato bajo el arma y me dijo algo que no entendí a que se refería.

"Dios del aire... Dios"

"¿... Dios?"

"Lulakan"

"¡Oh sí! Conozco eso."

"¿...?"

"Pero..."

No dejo que terminara de hablar cuando me dio la espalda y comenzó a caminar ignorándome completamente, ¿Pero qué te pasa?, iba a iniciar mis pasos pero sale a escena alguien que nos estaba espiando.

"Maniático de la información"

"No lo soy"

Intercambiaban palabras ambos con el ceño fruncido, ¿Noiz conoce a Mink?.

"No vayas tras él, es peligroso."

"Tú qué sabes, metete en tus asuntos"

"Tch."

No estoy entendiendo nada de nada, Mink parece peligroso pero no tanto, y Noiz parece estar muy a la defensiva... Esperen... ¿Por qué Noiz estaba espiándonos? ¿Porque Mink es peligroso? ¿Debo temerle y mantenerme alejada de él?

"Selecciona mejor tus amistades, estás haciendo las cosas mal."

Es oficial, no tengo idea de lo que Mink me quiere decir, tengo mejores argumentos para confiar más en Noiz que en Mink... Aunque Mink no me parece una mala persona, lo veo con cierta nostalgia porque se parece a mi padre... Supongo que es por eso. Noiz y yo vemos como Mink se aleja en la oscura noche.

"Creo que debemos tener el mínimo contacto con él, no me agrada su manera de hacer las cosas, no pienso que sea beneficioso estar cerca de él... ¿Qué hacías pidiendo un duelo con un sujeto que es lo doble que tú y además está armado?"

"Yo no sabía que estaba armado"

"Como sea... Supuestamente ¿De qué quiere salvarlos?"

"¿Escuchaste eso?"

"Tú lo dijiste... Y ahora lo confirmas."

"Oh... Bien pues, yo no sé tampoco a que se refiera, también me lanza cosas que no entiendo para nada."

"Piensa detenidamente, puede que tenga relación con algo que haces toque tienes."

"Mm... Pues si que lo he pensado, pero lo único que se me viene a la mente es mi poder."

"¿Es lo único?"

"Sí..."

"El dijo que ya sabes todo."

"¿¡Desde cuándo nos estabas espiando!?"

"No importa."

"..."

"Me tengo que ir, nos vemos."

"Está bien Noiz"

Me despedí de Noiz y regresé a casa, Aoba había regresado de su empleo y me estaba esperando con una sonrisa.

"Leslie"

"Aoba, que bien que y estés aquí, ¿Cómo te fue en tu empleo?"

"Bien, es relativamente sencillo atender esa tienda, me alegra haber obtenido un trabajo."

"Te estas adaptando muy bien a este mundo."

"Es muy parecido al de donde yo vengo..."

Una expresión un tanto sombría llegó al rostro de Aoba.

"¿Cuándo crees que podré regresar al mío?"

"¿Eh?"

"A mi mundo, de donde yo provengo... Ya sé que no es exactamente... Olvídalo... Es agradable estar aquí, aunque..."

Aoba detuvo su oración, sentí un dolor en el pecho y no sabía porque, entiendo cómo se siente Aoba... Sentí la necesidad de decirle lo 'correcto', pero... Por alguna extraña razón no fue así, mis sentimientos salieron sin que yo les diera permiso.

"No hay que aferrarse a una idea de lo desconocido, simplemente te traerá problemas y aun sin resolver, yo creo que no pasa nada mientras te sientas a gusto aquí, puedes quedarte conmigo cuanto quieras, no hay necesidad de acelerar las cosas... Estas se resolverán solas a su tiempo..."

Aoba me miró algo sorprendido, parece que no se esperaba una respuesta así de mi parte, sin embargo en su rostro se podía mirar una ligera sonrisa y una expresión de alivio.

"Tienes razón, creo que hay que tomarse las cosas con calma y disfrutar de cada momento, estés donde estés... Me gusta estar aquí, me gusta estar contigo... No sé cómo llegué aquí en un principio, así que es difícil descifrar la forma de regresar, supongo que debo descubrir más acerca de este mundo para entender el porqué vine, puede que esté aquí por alguna razón... Por ejemplo para ayudarte... O algo así."

Dijo con una débil sonrisa en su rostro, al mismo tiempo le di mi aceptación con una sonrisa en mis labios, nos miramos por un momento a los ojos, al procesar la situación en la que estábamos decidí desviar la mirada, estaba avergonzada, no entendía muy bien mi comportamiento así que no le di mucha importancia.
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El Príncipe Inquieto y la Diosa de Lirio - Capítulo 6.1

Buenas! En vista de que este capitulo me ha salido kilometrico, he decidido cortarlo en dos partes... Que si bien no servirá de nada porque mañana publico la otra parte así que... meh (?)

Después de observar cómo se iba la diosa, Bennette preguntó al niño que sería lo próximo para hacer.
—Rin, estaba pensando en ir a buscar a tu madre… Me refiero, los dos juntos, ¿O tienes hambre?
—No, ¡Vayamos por mamá!
Le contestó emocionado el rubio, Bennette sabía que no estaban muy lejos de Pueblo Midori pero sería un viaje que terminarían a media tarde y al niño le daría hambre seguro; sin más el profesor recogió sus cosas ayudado por Rin y se dispusieron a entrar al bosque de Lirio en busca de su madre; no estaban seguros de donde podrían encontrarla, no sabían si ya había salido del pueblo o aún seguía allí, Bennette continuó intentando contactarla mediante el teléfono pero no había suerte. No avanzaron demasiado cuando notaron a varios policías en el lugar, se detuvieron en cuanto uno de ellos se les acercaba.
—Disculpen pero no pueden pasar, no por ahora, tenemos trabajo.
—¿?
—… ¿Usted es el Profesor Bennette, cierto?
—Así es… ¿Ocurre algo?
—¿Puede venir conmigo?
—¿?
El policía había reconocido al profesor, después de todo los pueblos no eran muy grandes y Bennette era un gran investigador en el campo de la energía; el profesor se preocupó, ¿Para qué lo necesitaba un policía? ¿Qué había ocurrido? Nadie dijo nada, el policía simplemente miró a Rin y Bennette inmediatamente interpretó la situación, este le dio sus cosas al pequeño incluyendo la pintura que acababa de hacer.
—Regresa a la casa de Pueblo Lirio y espérame allí.
—¿Papá?
Bennette sacó su billetera y se la dio al niño.
—¿Podrías comprar cosas para el desayuno? Y cualquier otra cosa que quieras, espérame en casa por favor.
El semblante del profesor era bastante serio, recordándole a Rin como era antes del juicio de la diosa, sin embargo ahora le hablaba de forma dulce, el niño está vez no sintió miedo, sino preocupación por su padrastro; sin embargo no quería darle problemas, quería que confiara en él y que estuviera orgulloso de él, así que sin preguntar ni chistar nada más tomó la billetera y se dispuso a hacer exactamente lo que le había pedido el profesor.
—Está bien. Compraré el desayuno y te esperaré en la casa…
Bennette acarició la cabeza del obediente niño y lo dejó marcharse, ya solos, el profesor le lanzó una mirada pidiendo explicaciones.
—Sígame, por aquí.
Avanzaron un poco más a donde el bosque se volvía especialmente denso, una desviación del camino principal, hasta llegar a un lugar curiosamente oscuro para la hora del día que era, la copa de los muchos árboles que había hacían una especie de techo que no dejaba pasar la luz apropiadamente, y es ahora que ya no le parecía buena idea seguir al policía, habló para romper el silencio.
—¿Para qué me necesita?
—Creo que puede ayudarnos a reconocer a una víctima.
—¡!
“¿¡Una víctima!?” ¿Pero por qué él? Si le pedían reconocer a una víctima era muy seguro que se tratase de alguien a quien él conocía, un escalofríos recorrió su espalda y la atmosfera del lugar tampoco ayudaba a dejar de sentir miedo; continuó cuestionando al policía para calmar sus nervios y obtener a la vez más información.
—¿Una víctima? ¿Qué sucedió?
—Llegamos… Disculpe hacer esto pero… A penas descubrimos el cuerpo, aún esperamos a los peritos…
Ciertamente no se encontraban lejos del camino principal y cualquier curioso podría pasarse por aquí, sin embargo, era una desviación la cual no debería tomarse si se quiere viajar entre los pueblos; habían pocos policías y un doctor, el policía que lo guio hasta ese lugar lo llevó cerca de la víctima, era una señora de unos treinta y cinco años de edad, de cabello castaño, sus ojos ya estaban cerrados, pero sin duda alguna Bennette pudo reconocerla.
—Sarah Bennette… Mi esposa…
—Fue un suicidio…
—¿Suicidio?
—En aquel árbol, ¿Tiene alguna idea de porque se ha quitado la vida?
—Últimamente ha sufrido de mucho estrés… ¿Cómo sabían que podía reconocerla? —Titubeó al contestar.
—Parece que intentó escribir una nota antes del suicidio, pero solo pone “Rin… Bennette… Ayuda”, pensamos que ese Bennette era usted.
El profesor estaba en shock, aunque después de todo lo que le había hecho a su esposa, su suicidio no le parecía extraño, ¿Pero porque justo ahora? “¿Qué le diré a Rin? ¿Cómo le digo que su madre se ha suicidado?” eran los pensamientos que llenaban su cabeza, estaba absorto, como si estuviese en otro sueño extraño, hasta que el policía lo trajo de vuelta a la realidad.
—¿Qué cree que pueda significar la nota?
—Yo… N-No lo sé…
Bennette trataba de ocultar el hecho sobre el maltrato físico y psicológico que proporcionaba a Rin y a su madre, ahora que quería hacer las paces ya no se podía hacer nada más, no podía regresar el tiempo, y ahora su esposa y madre de Rin había muerto.
—¿El pequeño es su hijo?
—S-Sí.
—Necesitamos hacerle algunas preguntas.
—Está bien…
El policía y Bennette devolvieron sus pasos al camino principal para ir por Rin. Mientras tanto, el niño rubio había hecho la compra de ingredientes para hacer el desayuno que sabía hacer y uno que otro dulce, regresó a la casa y se sentó en la sala a esperar a su padrastro, el cual llegó poco tiempo después en compañía del policía, el niño saltó de alegría al ver al profesor y se acercó a ellos.
—¡Papá!
—Rin, necesitamos ir a la estación de policía, quieren preguntarte algo.
—¿A mí?
—Sí, yo también iré, vamos.
—¿El policía me hará preguntas? ¿De qué?
—Cuando lleguemos sabrás.
—Uhm… Está bien.
Rin estaba algo preocupado, tuvo que seguir a su padrastro y al policía a la estación, sabía que algo malo había pasado, ¿Se enteraron que Bennette lo trataba mal? ¿Irá a la cárcel por maltrato?, los tres caminaron en silencio a la estación que estaba cerca, ya dentro pasaron al profesor a una sala apartada para cuestionarlo, poco tiempo después salió e hicieron pasar a Rin para lo mismo, Bennette temía lo peor, si le preguntaban a Rin sobre el trato que les daba seguro que sabrían porque Sarah Bennette pedía ayuda y se había suicidado; pasaron los minutos y por fin dejaron salir a Rin de aquella sala, el policía les anunció que podían retirarse, lo cual extrañó bastante al profesor, sin embargo no hizo preguntas, tomó a su hijastro y salieron de la estación en dirección a su casa, tenía que darle la mala noticia a Rin, ambos recorrieron el camino sin hablar para nada el uno al otro hasta llegar a aquella casa que de nuevo se volvía fría, entraron y el profesor se sentó en el sillón principal de la sala de estar.
—Rin… ¿Qué fue lo que te preguntaron?
—¿Eh? … Pues… Si me hacías cosas que no me gustaban o me dolieran, si te molestabas frecuentemente conmigo o con mamá… Ese tipo de cosas…
—…
—¡Pero les dije que no! ¡Que tú nos quieres mucho! …
—¡! ¿Y porque no les dijiste la verdad?
—Si decía que me maltratabas seguro te metían a la cárcel ¿no? Yo no quiero eso… ¡Dijimos que ahora seríamos una familia! Tú eres mi padre y yo tú hijo. Además tenemos que seguir buscando a mamá.
—…Sobre eso… Rin… Tengo que decirte algo.
—¿?
El profesor tomó una larga pausa, aún no había procesado la situación y tenía que darle la mala noticia al pequeño, no sabía cómo hacerlo, sabía que Rin tenía diez años y podría entender lo que ha sucedido, así que se lo dijo sin más.
—…Tu madre… Ya no podemos ir a buscarla… Ha muerto…
—¡! ¿Eh…?
El cuerpo del niño había reaccionado un poco ante la declaración, pero después ha quedado completamente congelado al lado de su padrastro, tampoco ha podido procesar bien lo que ha escuchado.
—Fue un suicidio…
—Sui…
—Se ha quitado la vida ella misma…
Rin se quedó pasmado sin saber cómo reaccionar, su madre había decidido quitarse la vida por voluntad propia, ¿Qué estaba pasando? No lo comprendía para nada, su madre hace tiempo que no era feliz al lado del profesor, sin embargo cuando éste no estaba solía ser una persona alegre, amable y cariñosa, un familiar muy cálido que Rin amaba, a pesar de traerle problemas a su pobre madre, pero esos días ya no volverían, nunca más, al darse cuenta de eso, sus ojos se tornaron vidriosos, quería llorar, pero no estaba seguro de que hacer en ese mismo momento.
—Rin, puedes llorar, todo lo que quieras… Llora… Hasta que…
Inmediatamente el pequeño rompió en un desesperado llanto que resonó en toda la casa, se lanzó al regazo de su padrastro donde ahora llora desconsoladamente, el profesor posó una mano en la cabeza del pequeño, ¿Qué podía hacer para aliviar el dolor del niño?
—¡Mamá no haría tal cosa! ¡Alguien más lo hizo! … ¿Por qué lo haría? ¿¡POR QUÉ MAMÁ NO QUERÍA ESTAR VIVA!?
—…
Rin y Bennette se quedaron en la misma posición por mucho tiempo, no sabían cuánto tiempo había pasado, pero el sol estaba avanzando, todo ese tiempo el niño no había parado de llorar, pero conforme pasaban las horas, este iba agotando sus energías, para la tarde ya solo era un débil sollozo el que escapaba; Rin estaba completamente cansado, en todo sentido, su corazón y alma pesaban como el más fuerte acero, su rostro ardía, le costaba respirar y su espíritu se había hundido en la más profunda tristeza, solo comparable al sentimiento de no volver a ver más a su padre; ahora también su madre lo había dejado solo. Después de un rato, el niño quedó inmóvil y en silencio en el regazo de su padrastro, como si estuviera sin vida también, Bennette lo cargó y llevó a su propia habitación y no a la que le había asignado cuando llegaron, lo recostó en su cama y cubrió con la sábana, el niño había caído presa del sueño después de agotar todas sus energías, el profesor simplemente lo miró sintiendo pena, lágrimas rodaron por el rostro de aquel profesor quien lloraba en silencio al lado del niño, recordando la pérdida de su amada esposa e hijo en aquella batalla por la energía, ahora ambos eran iguales, habían perdido a dos personas importantes y jamás las recuperarían; el profesor también se metió a la cama a descansar y hacer compañía al niño.

“¿He hecho mal?”
“¿No debí intervenir en la vida de ese niño?”
“¿Es que sentir lástima y pena por otros está mal?”
“¿Es mejor seguir las reglas a tener misericordia?”
“El equilibrio de los mundos es algo que no se debe contar, una premisa que se omite pero está presente.”
“Al recibir una bendición se debe pagar con una maldición.”
“Al conceder un milagro se debe cobrar una desgracia.”
“Te daré algo imposible, para después quitarte algo del mismo valor.”
“Y así mantener el equilibrio en el mundo.”
“Esa es mi maldición, la maldición de desear lo imposible a toda costa.”

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DRAMATICAL MIND (DRAMAtical Murder) - Capítulo 8

Estaba plácidamente dormida en mi suave cama cuando un ruido bastante brusco me despertó, también escuché la voz de Aoba… ¿Un ladrón entró a la casa? Pero jamás había entrado uno, Noiz tenía razón, los criminales comenzaban a aumentar, ¿Pero por qué?... Dejé de pensar tanto, mi compañero estaba en peligro y yo podía ayudarlo aunque sea un poco, rayos, no tengo armas o algo que se le parezca; decidí ir lentamente, los ruidos comenzaban a hacerse menos frecuentes, ¿Qué sucedía? Me asomé antes de bajar al primer piso y noté como un tipo bastante corpulento tenía sujetado del cuello a Aoba contra la pared, ¿¡Trata de matarlo!? No podía dejar las cosas como estaban, baje lo más silencioso que pude hasta la cocina que estaba al lado de la sala de estar, sin embargo fui notada por el tipo y del susto caí al suelo.

“…….”

No solo fui notada por el tipo, Aoba se dio cuenta de mi presencia también y trató de zafarse del tipo sin mucho éxito.

“Le…s…lie… ¡Vete!”

El tipo extraño se molestó por las acciones de Aoba y fácilmente lo azotó contra el suelo, puede ver mejor su vestimenta, era un abrigo largo hasta los pies además de un estilo de cabello bastante raro, yo tenía mucho miedo, sin embargo el tipo después de mirarme fijamente se olvida de mí y sigue asfixiando a Aoba; me levanto enfurecida porque me ha ignorado por completo, tomo una de las sillas de madera que estaban en la cocina, corrí hasta él frenéticamente y le rompí la silla en la espalda… mala idea.

“…”

“¿Eh?...”

“Ugh… Le…”

¿¡Es de acero!? El tipo parece no haber sufrido daño, le acabo de romper una silla… las sillas ya no las hacen como antes… Seguía divagando por la sorpresa, el tipo gigante me mira seriamente y se levanta dejando a Aoba tirado en el suelo, entonces comienza a caminar hacia a mí, por acto reflejo yo camino hacia atrás, caminamos desde la sala hasta la cocina pero di con el borde de la gran mesa que estaba en la cocina, ya no podía huir más. Era demasiado gigante… ¿O era mi perspectiva pues yo soy demasiado pequeña? Nos quedamos mirándonos por un momento hasta que el tipo me toma del cuello sin misericordia y me levanta con facilidad, soy pequeña y no tan pesada así que levantarme no sería tarea difícil para este sujeto, comenzaba a quedarme sin aire, el tipo me había levantado lo suficiente como para que mis pies dieran con la mesa, coloqué uno de ellos para apoyarme y comenzar a patear el costado del tipo, parece que daba resultado pues al menos miraba expresión de incomodidad por parte del tipo extraño… de nuevo mala idea.

“¡Ahhgghh!”

El tipo molesto me azotó contra la mesa dejando medio de mi cuerpo acostado en la mesa, con él encima y siguiéndome asfixiando… De verdad ¿Cómo pasó esto? ¿Qué es lo que quiere este tipo? Dinero y cosas de valor no hay… solo mi computadora, pero nada más, no entiendo.
Aoba se reincorpora y mira la escena aterrorizado, aun tambaleándose por lo que sufrió antes.

“¡Leslie!”

Tengo que hacer algo… lo que sea, antes de que me asfixie por completo este sujeto; me concentré bastante y puse todas mis fuerzas en mi puño derecho y asesté un golpe en el rostro del otro tipo, miré con sorpresa que fue suficientemente fuerte como para hacerle daño, esta si fue una buena idea; el tipo me soltó un poco del cuello y me miró bastante sorprendido y confundido, no tenía idea de porque me miraba así.

“¡Suéltala! ¡Ella es una chica! ¿Cómo te atreves a hacerle algo así a una mujer?”

El tipo volteó para mirar a Aoba, quería aprovechar ese momento para darle otro golpe, sin embargo fallé, el otro tomó mi mano y se giró conmigo de frente a Aoba, me extrañaron sus acciones y por un momento me quedé paralizada y el tipo hizo algo que no creí que haría… tomó con su mano libre mi playera y de un jalón la levantó hasta mi cuello… ¿¡Qué haces!?, Aoba inmediatamente cubrió su rostro con ambas manos.

“¿¡Qué haces!?...”

“¿Te parece una chica?”

“¿Eh…?”

Hasta que el tipo matón habló, ¿Qué quiso decir con eso? Aún estaba aturdida, miré como Aoba se descubría la cara y tenía la misma expresión de confusión del otro tipo… el matón me sostuvo un rato más y después me soltó empujándome contra el suelo, caí de cara contra este… ouch.
Aoba fu corriendo a mi auxilio y el tipo gigante se dirigía a la puerta y se detuvo ahí.

“Yo sólo he venido a salvarlos, no hagan nada estúpido… Volveré... Mi nombre es Mink”

Con esto salió de la casa, Aoba y yo estábamos bastante sorprendidos por todo lo que había pasado… ¿Qué rayos?...

“¿Leslie…?”

“¿Hum? ¿Qué cosa?”

Aoba me miró en confusión y tocó mi pecho, obviamente le di un manotazo y protegí mi pecho con los brazos.

“¿Qué haces?...”

“¿Eres una chica… verdad?”

“Claro que…”

Toqué mi propio pecho… ya no había nada.

“Ah… ya no…”

“¿¡Qué!?... como que ‘Ah’… ¿Qué te pasó?... ¿Pero eres chica? ¿Fuiste chica?”

No quería mencionarle nada a Aoba, pero dada la situación creo que no había más que hacer.

“Aoba… te diré mi secreto”

“¿Eres de… aquellos?”

“¿Eh?”

“No… nada, dime”

Di un suspiro y comencé a hablar, era un cuento largo de explicar.

“Verás… Tú y yo tenemos poderes especiales…”

“¿Yo también? ¿Tu ‘poder especial’ no era ser resistente?”

“Bueno… eso es parte de mi poder ‘principal’ por un decir… puedo manipular la materia a placer, toda la materia, es por eso que mi resistencia al dolor es más, manipulo mi cuerpo para que la piel sea más resistente, aunque tiene sus limitaciones…”

“Gracias a eso puedes… ¿Cambiar de forma?”

“Así es, puedo transformar cualquier materia incluso la mía y transformarla en lo que yo quiera, además de poder materializar mis pensamientos… solo que cuando me encuentro en situaciones ‘extremas’ el poder se sale un poco de control y siempre cambio a un ser masculino”

“…Entonces… ¿Biológicamente eres chica?”

“¡Que sí!”

Aoba dio un suspiro, le preocupaba bastante que no fuera un chico.

“Y… ¿Cuál es mi poder especial que dices?”

“Puedes controlar la mente de las personas con tu voz”

“¿De verdad? Mmm…”

“Sí, al parecer también se descontrola en momentos de alta presión… supongo que por eso Mink dijo que nos iba a salvar… pero más que salvar quería matarnos, ¿Esa era su forma de salvarnos?”

“Mink… hay que tener cuidado con ese tipo, es muy fuerte”

“Por cierto, ¿Cómo rayos entró?”

“No lo sé, cuando me di cuenta ya lo tenía enfrente listo para atacarme”

“Lo que significa que ya estaba dentro antes de que llegáramos”

“Supongo…”

Ambos quedamos perdidos en nuestros pensamientos un buen rato hasta que nos levantamos del suelo.

“Incluso eres más alta”

“Es que ahora soy un chico”

“¿Y cuándo o cómo vuelves a la normalidad?”

“No sé”

“¿¡!?... ¿Cómo que no sabes?”

“Siempre regreso sola a la normalidad, no pasa nada”

“¿Ya te ha sucedido esto antes?”

“Sí, muchas veces, así que deja de hacer escándalo por esto”

“…”

“Ahora refiérete a mi como ‘compañero’”

“…”

Después de seguir discutiendo un poco y de explicarle mejor la situación a Aoba nos fuimos a dormir. A la mañana siguiente una llamada al teléfono de Aoba nos levantó temprano, tenía que ir a la escuela pero me la salté pues la llamada era más importante, habían llamado a Aoba de la tienda de mascotas, lo requerían para una entrevista definitiva, si la aprobaba el trabajo sería suyo, así que nos alistamos y salimos hacia la tienda; tenía unos atuendos un poco más grandes así que no tuve problemas con la ropa para chico, ambos salimos y llegamos a la tienda, yo esperé a Aoba mientras miraba a los animalitos, noté como varias chicas me miraban y murmuraban entre ellas. Después de un rato vi a Aoba salir con un delantal de la tienda, me alegré al verlo, él estaba feliz así que supuse lo que había pasado.

“Mira Leslie”

“Te han dado el trabajo ¿Verdad?”

“El antiguo dependiente tuvo que marcharse y ahora soy el encargado”

“¡Me parece genial! Encuéntrales un buen hogar a estos animalitos”

“¡Claro! A partir de hoy soy el empleado de esta tienda, ahora podré ayudarte con los gastos de la casa”

Me asombró que con todas sus fuerzas quisiera ayudarme.

“Jejeje, no tienes porque, aun así agradezco mucho tu ayuda”

“No me mires así”

“¿Eh? ¿Cómo?”

“De esa manera”

“¿? No te entiendo”

“Parece que quieres ligarme o algo”

“¿Yo?... Jajajaja, no para nada… nos vemos, camarada”

Di un golpecito en la espalda de Aoba, con él confundido me dispuse a salir de la tienda para que se concentrara en su nuevo empleo y no lo sacaran al primer día, me di una vuelta por el centro comercial donde se encontraba la tienda de mascotas, había más tiendas ahí así que decidí dar un pequeño paseo, notaba como las miradas me seguían, siempre pasa, cuando soy un chico me miran más, desearía que multitudes de chicos me miraran cuando soy chica… pero no, a la distancia noté un grupo grande de personas reunidas en un punto, eran todas chicas, me acerqué por mera curiosidad y logré divisar a dos personas en medio del bullicio, eran dos hombres que parecían estar discutiendo.

“Este ha sido mi espacio por mucho tiempo así que yo tengo derechos”

“¿Derechos? Déjame decirte que no estamos en un lugar establecido así que no existe nada como derechos…”

“¿Tú eres parte de esas bandas de mafiosos no? Ustedes juegan por territorios así que debes saber sobre derechos”

“¿Mafiosos? Discúlpame pero yo odio a esos tipos, no soy ningún mafioso, pero me gusta respetar y hacer que me respeten, te llevarás una sorpresa si sigues, además incomodas a los clientes”

Después de esta frase el tipo miró a la multitud con una sonrisa coqueta, como un enjambre de abejas, todas las chicas ahí reunidas gritaron en coro “Koujaku”, seguro es el nombre del tipo ese de kimono rojo… Kimono rojo, una espada, chicas gritando… Ah sí, es Koujaku. El otro sujeto con el que discutía parecía un estilista francés o algo así.

“Si aún sigues con esto… ¿Por qué no dejamos que los clientes decidan a quien quieren como estilista de este espacio?”

“¡¡Koujaku!!”

“Tch…”

Todas las chicas aclamaban a Koujaku; me acerqué más para verlo de cerca, por alguna razón no me agradaba que controlase así a todas estas chicas… pero vamos, que ellas lo quieren, Koujaku me miró.

“Es la primera vez que tengo un cliente hombre, ¿Deseas que te corte el cabello?”

“¡EH!”

“Tiene que esperar su turno”

“Sí, atrás”

Tenía dejavú sobre dejavú, me sentía mareada y bastante incomoda con la situación, hasta que las chicas me miraron con atención y sonrieron, se calmaron un poco.

“Si es el primer cliente varón de Koujaku entonces puede que le cedamos el lugar”

“Sí”

¿Eh? ¿De qué me perdí? ¿Ahora quieren que me corte el cabello con él? Mala idea acercarme…

“¿Y bien?”

Koujaku me miraba, las chicas me miraban… no tenía otra opción… así que me acerqué, me quedé ahí parada y alcé la voz.

“A puesto a que soy mejor y más popular estilista que ustedes dos”

Les lancé una mirada sensual a las chicas… ¿Qué?

“Heh~ ¿De verdad?”

“Tch, otro fanfarrón”

“…Sí… Soy nuevo en la ciudad y también soy estilista ambulante, he viajado alrededor del mundo, ¿Por qué? Estoy en busca de las ocho maravillas de este mundo… espero encontrarlas aquí”

De nuevo mirada sensual, ¿Qué? Cuando soy chico parece que algo se apodera de mi… sí, creo que se llama confianza… ¿O estupidez? El otro tipo me miró molesto y Koujaku se limitó a reírse simplemente.

“Debes estar cansado por el viaje ¿No es así? Deberías descansar un poco”

Las chicas gritan ante Koujaku, rayos, no puedo ganarle…

“¿Cansado? Siempre estoy listo para lo que venga, me gustan las emociones fuertes”

Miro a las chicas y estas responden, ¡Bien! Un punto a mi favor… espera, ¿Estoy compitiendo para llamar la atención de las chicas? Soy una chica… En eso entran bastantes policías a detener la situación, parece ser que a los locatarios cercanos al bullicio no les gustaba la competencia, todos salimos despavoridos ante la presencia policial, yo corrí lo más rápido que pude y salí de la tienda intentando perderme entre las personas en la calle.
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DRAMATICAL MIND (DRAMAtical Murder) - Capítulo 7

Aoba, Noiz y yo estábamos parados en frente del Café Nya-Nya, lugar donde trabajaba.

“Aquí es”

Decidí entrar con los chicos por la puerta delantera.

“Bienvenidos a casa, Amos, Seño… Leslie”

Una compañera nos había recibido.

“Hola, ¿Ya estás lista?”

“Sí, enseguida me cambio”

“Este lugar es…”

“Es un maid café…”

“Eso ya lo sé… tonto”

“¿Eh?”

“Ehm… Vamos, vamos, pueden escoger el asiento que gusten esta vez, en un momento les atenderá una maid”

“Yo quiero que Leslie nos atienda”

“¿Eh?... Bueno…”

Noiz y Aoba tomaron asiento mientras yo me alistaba para el trabajo, una vez lista me dijeron que Noiz había dicho que quería que yo le atendiera. Fui de mala gana a la mesa.

“¿Qué quieren?”

“Eh…”

“Yo quiero una ‘Nya-nya crepa’”

“Pfft…”

Solté una pequeña risilla al escuchar a Noiz decir eso… la verdad, no le pegaba para nada, Aoba hizo lo mismo.

“Jajajaja”

“¿Qué?”

Noiz nos miraba con una expresión de signo de interrogación en toda su cara.

“Nada, nada… ¿Y tú, Aoba… qué quieres?”

Aoba miró el menú de nuevo, en busca de nombres menos vergonzosos, sin embargo todo era igual, entonces recordó algo.

“¡Ah!... Pero no tengo dinero”

“Yo pagaré la crepa y lo que pidas”

“Eh… Está bien, entonces… Quiero este sándwich”

Aoba me acercó el menú y señaló cual platillo quería.

“Tienes que ordenarlo como se debe”

“¿Eh?”

“Ya, ya… Ya sé cuál es, no es necesario tanto escándalo”

“Eeh…”

Los cocineros terminaron las órdenes y yo las lleve a la mesa de los dos.

“Aquí están, una Nya-nya crepa y un wan-sandwich, nya”

La rutina de siempre… que vergüenza. Ambos chicos miraron la comida detenidamente antes de comenzar a comerla, los dejé comiendo y después regrese por si querían algo más.

“¿Desean algo más?”

Ambos me miraron por mi pregunta, Noiz se quedó fijamente mirándome y asintió desganadamente, tomé en mano mi pequeña libreta y lapicero para anotar la orden del chico, así que no noté cuando este acercó su mano hacia mí y levanto mi falda.

“¿¡EEEHHH!?”

Le di un manotazo inmediatamente y di un salto hacia atrás, Aoba miraba la escena sorprendido.

“¿Qué rayos te pasa?”

“Preguntaste si deseábamos algo más… Quería ver cómo era la ropa interior de nuestra maid”

“¡Eres un estúpido!”

“…”

“Pero que te pasa hombre… ¿Cómo rayos haces eso en un lugar como este?”

Noiz simplemente miró a Aoba cansado y resopló.

“No es para tanto”

“¡Eres un idiota!”

Noté como los demás cliente miraban hacia nosotros, decidí no hacer más escándalo pues podría perder el empleo si seguíamos incomodando a los demás.

“¿Quieren algo más o qué?”

“Ya no quiero nada”

“Yo tampoco, Leslie”

“Bien… pagaré por su comida, pueden irse a casa”

“Vamos a esperarte, ¿Ya casi sales de tu turno?”

“¡Ah sí! Vamos a esperarte”

“¿Eh? Bueno sí, ya casi termino… entonces esperen en la mesa… o dónde quieran”

Los dos chicos decidieron esperarme fuera del local para no seguir ocupando la mesa ya que habían terminado de comer. Terminé el turno y me cambié para salir y regresar a casa con los chicos, al salir ellos estaban esperándome pacientemente en la acera cerca del lugar.

“Ya terminé chicos, regresemos a casa”

Aoba y yo comenzamos a caminar pero Noiz no nos seguía.

“¿Noiz?”

“Vamos a casa de Leslie”

“…”

“¿Aún no quieres regresar? ¿Quieres ir a algún otro lado? La ciudad es segura así que podemos ir a dónde sea”

“Últimamente ya no lo es”

“¿Eh?...”

“Les sugiero que tengan cuidado, ¿Han escuchado acerca de las bandas por territorios?”

“No…”

“¿Bandas por territorios? ¿No es lo que hacen las bandas callejeras?”

“Pero en este lugar no hay peligro, si están los típicos busca problemas que cualquier ciudad tiene, pero nada de que temer, muchas veces salen huyendo por la palabra policía”

Noiz suspiró.

“…Supongo que no puedo hacer mucho… ¿Qué acaso no recuerdan a los tipos de esta tarde? ¿No te parecen peligrosos?”

“Bueno, es cierto que estaban mejor armados que de costumbre… Por este lugar lo más peligroso e indeseable es que te cruces con un yakuza, pero esos se concentran más en la región de Tokio, por estos lugares solo están los que quieren parecer, pero generalmente no son peligrosos”

“Parece que hay más tipos de esos en esta ciudad”

“Qué extraño, es difícil de creer…”

“Tengan cuidado”

“Sí, descuida, no lo parezco pero soy muy fuerte y tengo a Aoba también”

Lo tomo de un brazo y le sonrío, Aoba se puso todo rojo, Noiz suspiró de nuevo.

“Yo me voy a mi casa”

“¿Tienes casa?”

“Obvio”

“¿Entonces para qué querías quedarte en la de Leslie?”

“Estaba aburrido”

“…”

Aoba y yo nos quedamos con cara de póker mientras procesábamos esa absurda respuesta, ¿Es en serio que alguien haga eso porqué está aburrido? Además de que éramos completos extraños… Ahora que lo pienso, ¿Somos amigos ya?

“Mi casa queda del lado oeste, es un pequeño departamento, son bienvenidos cuando quieran”

La hospitalidad de Noiz nos dejó algo perplejos, sin embargo estaba feliz, por alguna extraña razón sentía a Noiz ya como parte del “equipo”, puesto que el tampoco pertenecía a esta realidad, quería llamar su atención para que no estuviera perdido, seguramente debe estar como Aoba, todo desorientado y sin amigos al momento, espero que podamos ser buenos camaradas de ahora en adelante.

“Ya sabes dónde queda mi casa, también eres bienvenido cuando lo desees, Noiz”

Se lo dije con una sonrisa y después miré a Aoba el cual también me sonrió.

“Cómo sea… Nos vemos después”

Al decir esto Noiz se encaminó en la dirección que nos había dicho, lo vimos alejarse entre la multitud y el bullicio, después de que ya no lo vimos más, Aoba y yo caminamos hacia nuestro hogar. En el camino miraba a todos lados por si llegaba a reconocer a más “gente conocida”, pero no tuve éxito. Después de un rato llegamos a mi casa, como era noche me dirigí a mi habitación, Aoba se sentó en el sofá de la sala a mirar el periódico, ¡Ya es de noche, ¿Qué cosa vas a mirar en el periódico?! Me daba un poco de pena, pues sabía cómo se sentía, él quería pagarme la hospitalidad que le daba, por mí no hay problema pero parece que él insiste mucho, así que lo dejo en paz para no herir su orgullo.

“Aoba… iré a dormir ya, estoy cansada, vete a dormir cuando termines”

“…No eres mi madre”

“…Cómo sea…”

Un poco molesta por la reacción de Aoba me dirigí a mi cama a descansar, poco a poco mis ojos se cerraban hasta no saber nada más del exterior.
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